Mi ocio en Enero
January 25th, 2012He decidido que cada último miércoles de mes voy a dar un breve repaso a lo que más me ha llamado al atención de mis horas de ocio, así convierto este blog en algo más personal y a la vez puede que ayude a alguien a decidirse con mis comentarios sobre películas, libros y series.
De todas las películas que he visto voy a comentar las 3 de más actualidad:
Perfect Sense.- Magnífica, la mejor del año de momento. Un relato sensible y muy romántico pero que no cae ni en la sensiblería ni en la mojigatería. Cine del bueno, con unos magníficos Ewan McGrecgor y -mi adorada- Eva Green que me reconcilia una vez más con el buen cine europeo.
La Dama de Hierro.- Aparte de la magnífica interpretación de Meryl Streep, poco más. Una primera parte muy aburrida y una segunda donde se echa de menos profundizar en los acontecimientos históricos en lugar de en frivolidades. Me quedo con una frase del crítico A. O. Scott de The New York Times: “La impresión que deja es la de una anciana que apenas puede recordar lo que era y de una película que tampoco está segura de ello”
J. Edgar.- Larga película que narra la vida de J. Edgar Hoover, el fundador del FBI. Con un gran papel de Leonardo Di Caprio y de su equipo de maquilladores, es interesante para el gran público más allá de sus valores fílmicos. Además, la historia puede conducir a muchas reflexiones sobre temas muy profundos como los límites de la libertad y del poder. Yo hubiera incidido más en algunos episodios y menos en otros pero está pensada para el público norteamericano y entiendo que la posible homosexualidad del personaje o el secuestro del hijo de Lindbergh sean tan atractivos para ellos. Sin embargo, pasa apenas de puntillas sobre el asesinato de Kennedy, quizás porque al ya anciano Clint Eastwood –uno de los directores- se le nota demasiado su mayor interés por los temas morales.
De los libros, he acabado la Trilogía de las Fundaciones de Assimov, con un gran primer volumen, un segundo que a la mitad se convierte en predecible y un tercero sin apenas valor literario, que me recuerda a un capítulo suelto de Star Trek. También de ese mismo autor he leído una pequeña obra, ambientada en el futuro pero de temática policiaca, muy agradable de leer: “Las bóvedas de acero”.
También he sufrido “La isla del día de antes”, una aburridísima obra que acabé por su autor, Umberto Eco, del que he disfrutado algunas obras como El Nombre de la Rosa o El Péndulo de Foucault pero que en esta ocasión crea un relato largo, mal hilvanado y pretencioso. Los primeros capítulos del Péndulo de Foucault fueron decepcionantes pero luego mejoraronn mucho… No ocurre en esta ocasión, Umberto Eco en esta ocasión se ha convertido en un escritor que escribe para sí mismo y no para sus lectores.
En cuanto a series de TV, hoy hablaré de algunas veteranas que emiten nuevos capítulos y en febrero comentaré sobre las nuevas para darlas más tiempo:
-CSI Miami empeora, los guiones son menos creíbles y el personaje de Horacio cada día se parece más a un cruce entre Superman y Teresa de Calcuta. Sigue siendo entretenido pero perderse un episodio no es ninguna tragedia. Mientras, CSI Nueva York conserva cierta coherencia en los guiones y en los personajes –científicos por un lado, policías con armas por otro- liderados por el gran Gary Sinise.
-Como conocí a vuiestra madre sigue siendo la divertida serie de entretenimiento de siempre y no parece afectarle –al menos de momento- el peso de tantas temporadas y la edad de sus actores y la mayor madurez de sus personajes.
-The Office, otra serie con un formato de capítulos de poca duración y muchas sonrisas. Muy agradable de visionar, una comedia con mayúsculas con un reparto coral espléndido que no echa de menos a nadie a pesar de sus últimos cambios.
-Modern Family, es como The Office pero con familias, tiene todas sus virtudes y la inteligencia de sus guionistas.
-Bones, esta temporada ha empezado muy floja al estar cayendo por la senda de la relación sentimental de los personajes -en gran parte obligada por el embarazo real de la actriz protagonista- en lugar de por la tensión sexual y los casos son más de lo mismo. Hay que darla más tiempo pero…
-House, una gran serie que está teniendo un triste final. Hace tiempo que debería haber acabado porque ya no da más de si, nada es creible y apenas hay emoción en cada capítulo, sólo destellos. Destacable el pimer capítulo de la nueva temporada pero luego decae.
-El mentalista, entretenida y muy dependiente de la trama de cada episodio. Dentro de las series de policías, es diferente lo que ya es decir mucho.
Fiebre del oro
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January 16th, 2012Y ahora que han pasado las fiestas…
January 11th, 2012Ahora que han pasado las fiestas y nadie me puede acusar de intentar “comerle el coco” quiero hacer una reflexión sobre la extendida constumbre de mentir a nuestros hijos en Navidad haciéndoles creer que los regalos proceden de uno o varios seres imaginarios que hacen unos viajes imposibles en un tiempo récord. ¿Por qué lo hacemos? ¿Os imagináis convenciendo a vuestros hijos de lo importante que es el horóscopo de los 3 a los 8 años y de repente les contéis que es falso y que nunca más deben creer en ello?
Motivos religiosos no están justificados, ni por historia ni por teología. Ninguna creencia cristiana se vería afectada si dijéramos a los niños que los regalos proceden de la familia que celebra de ese modo el nacimiento de Jesús en lugar de contarles las patrañas de los Reyes Magos y Papa Noel.
El defender la ilusión de los niños tampoco parece un argumento razonable puesto que somos nosotros mismos los que se la creamos artificialmente. No creo que vaya a afectar a su imaginación el que sepan la procedencia real de los regalos. En otras sociedades y culturas no se detecta menor imaginación a pesar de no convivir desde la primera infancia con esta mentira. Por propia experiencia sé que a los niños, aunque les digas que las sirenas o las hadas no existen, gustan de imaginar que sí lo hacen, no hace falta ningún tipo de engaño para motivar su ilusión. De hecho, dado el avance audiovisual, cada vez es más difícil convencerles de la no existencia de algunos seres. Por ejemplo, es muy complicado hacer creer a un niño que ha visionado “Parque Jurásico” que los dinosaurios dejaron de existir hace 65 millones de años.
Si nada racional justifica que mintamos a nuestros hijos, ¿Por qué tantos padres lo hacen? Evidentemente por la tradición y la presión social. Ésta se hace evidente porque el niño que lo sepa casi seguro que lo cuenta a los demás y además da más validez a su afirmación insistiendo que se lo ha dicho su padre lo que puede provocar enemistades con familiares, conocidos y amigos que optan por recurrir a estos seres imaginarios navideños. Es un buen argumento desde luego, somos seres sociales que intentamos encajar en la comunidad y hacer algo diferente suele generar muchos disgustos pero claro, sin los intrépidos que rompen con costumbres obsoletas jamás hubiéramos progresado ni hubiéramos dejado atrás muchas de las actitudes que hoy consideramos absurdas.
Así pues, sólo nos queda la Tradición, ¿Por el bien de ella es consecuente que neguemos la autoría de los regalos de Navidad a una tía, una abuela, un padre…y se la achaquemos a uno o varios seres imaginarios en los que deben creer nuestros hijos durante algunos años de su infancia, por ello debemos reconocerles algún día que les hemos engañado aposta, por qué? Las tradiciones son buenas cuando lo siguen siendo: saludarnos por las mañanas, celebrar un cumpleaños, regalar en Navidad…pero cuando dejan de tener sentido no hay motivos para mantenerlas. A lo largo de la historia han desaparecido y se han creado muchas tradiciones, ¿Qué problema hay en analizar algunas de ellas y juzgar si siguen siendo convenientes o no?
Tener un hijo que esté feliz por lo generosa que es su familia con él y que jamás tenga que escuchar a sus padres que le mintieron descaradamente durante algunos años sin un motivo claro creo es un buen argumento para acabar de una vez con esta tradición.
PD – La tradición de las fiestas de la Navidad procede de las saturnales romanas y no en el nacimiento –que se sabe no fue en esas fechas- de Jesús y, como ya comenté en este blog una vez, los Reyes Magos ni eran 3 ni eran reyes ni eran magos ni estuvieron en el Nacimiento ni sus nombres aparecen en la Biblia: http://www.droblo.es/hoy-solo-unos-datos/





