10 años ya

El mes pasado se cumplieron (el 11 del 10) 10 años del máximo histórico intradiario –hasta entonces- del S&P500 en 1.576 puntos (el Ibex los marcó en cierre este 8 del 11 y éstos aún no han sido batidos). Aunque sólo estuvo vigente 6 años y la cotización actual es casi mil puntos superior, aquella marca es un símbolo del optimismo económico que se vivía en 2007. De hecho, el 6 de marzo de 2009, ni un año y medio después, marcaba mínimos del siglo en 666 puntos. Aquello podemos enmarcarlo como un símbolo de lo contrario: el excesivo pesimismo.

Llevamos ya varios meses que los medios han hecho balance de estos 10 años puestos que los problemas empezaron en verano de 2007 cuando las hipotecas subprime comenzaron a entrar en el vocabulario y provocaron algunos problemas de reembolsos en fondos de inversión. De ahí que la euforia bursátil de Octubre aún fuera más irracional, de hecho fue en 2006 cuando la burbuja inmobiliaria USA empezó a desinflarse (sobre el origen ya hemos escrito en esta web en varias ocasiones, por ejemplo ya en 2009). Que la bolsa quedara retratada como un mal indicador adelantado contra lo que muchos aún piensan no es la única conclusión que podemos sacar de esta crisis, hay más. Aquí tengo algunas que espero vosotros completéis:

  1. La excusa institucional del “no hay dinero” ya no funciona. Se ha demostrado que, cuando ha hecho falta, cuando los estados han determinado que había riesgo de un cataclismo sistémico, han aparecido de la nada cientos de miles de millones de €, $, £, ¥… Y cuando no, han arriesgado su solvencia avalando emisiones de deuda privada o fondos de rescate. El motivo por supuesto ha sido siempre salvar al sistema financiero pero también grandes automovilísticas y otras compañías. Así pues, si hiciera falta que la comunidad internacional proporcionara medios económicos no digo ya para acabar con el hambre en el mundo –que nadie me acuse de demagogia- sino para obras más modestas como limpiar de contaminación el río Níger o investigar los fondos marinos, ya no pueden decir que “no hay dinero”.
  2. El tópico de que las crisis impulsan el nacionalismo se ha demostrado cierto.
  3. Las bolsas cuando caen reflejan una mala situación económica pero incluso con ella pueden subir. Hemos podido ver cómo el efecto liquidez barata es capaz de vencer a los malos datos macroeconómicos. Y esto ocurrió también con materias primas como el crudo, que elevaron su precio a pesar de un menor consumo. Con el tiempo, al final el dinero discrimina hacia los activos que considera más interesantes y 10 años después la renta fija y variable han sido los ganadores mientras las materias primas han sido los perdedores.
  4. A nivel empresarial es cierto que las mejores compañías (las más innovadoras) han crecido incluso con la crisis y las peores han recibido –o están recibiendo- la puntilla por la mala situación económica global pero esa relativa “justicia” no creo sea aplicable a las pymes ya que muchas han tenido que cerrar no por mala gestión sino por el cierre del acceso al crédito, y en ocasiones no por ellas mismas sino por ser de determinados países considerados menos solventes. Tampoco a nivel empleados es cierto que un ajuste laboral fuerte haga perder el trabajo a los peores y mantenga en el puesto a los mejores. Tanto en lo que yo más conozco (temas financieros y medios de comunicación) como en general. Veo a malos periodistas que siguen escribiendo y otros muchos han sido despedidos y del mismo modo veo que muchos de los responsables de lo mal que están las cosas no han pagado por su mala gestión e incluso algunos -como Bernanke- mantienen su prestigio intacto.
  5. El fracaso de la gestión de los políticos nos debería hacer reflexionar sobre la posibilidad deencontrar un sistema para que gobiernen los mejores y no los que mejor se desenvuelvan en una estructura de partido que además exculpa la corrupción y los errores de los suyos. Si esto no se hace a pesar de estar como estamos, es que es cierto que tenemos lo que nos merecemos.
  6. La inutilidad de los políticos no es exclusiva de España, se ha podido comprobar cómo las previsiones se hacen sin tener en cuenta las crisis a pesar de que todos sabemos que son cíclicas por lo que ninguno ha sabido gobernar pensando en el más allá de su mandato y políticas de estado como la sostenibilidad de las pensiones públicas se han encontrado sin financiación por falta de previsión.
  7. La Eurozona ha demostrado el mayor talón de Aquiles de su proyecto porque ante una grave crisis  ha quedado claro que unir diferentes estados con situaciones y cifras económicas diferentes sólo funciona si se prima el interés común sobre el nacional y Europa no está preparado para ello. Si la Eurozona sigue unida es por el coste económico que supone su ruptura y no por una ideología pan-europeísta, será difícil qu sobreviva a la próxima crisis sin profundas reformas.
  8. La deuda puede ser un motor de crecimiento pero su exceso puede convertirla en el mayor lastre y, como hemos podido comprobar en España con la deuda pública, basta unos pocos años de grandes diferencias entre gastos e ingresos cubiertos con ella, para que se dispare.Controlar que no sea excesiva tanto a nivel familiar como corporativo como estatal es una de las lecciones que no debemos olvidar aunque estemos en una etapa en la que los bancos centrales la hacen mucho más llevadera.
  9. Es cierto que China es el futuro y estos años ha reducido su diferencia –junto con otros emergentes- con los países “desarrollados” pero también se ha demostrado que aún sus economías son muy dependientes del consumo occidental.
  10. Si alguien creía que lo sabía todo sobre economía o mercados financieros, esta crisis ha sido una cura de humildad porque se han visto cosas inimaginables como tipos de interés en negativo, un emisor cobrando dinero por endeudarse o una criptomoneda convirtiéndose en el activo más rentable del mundo… y es que hasta el mismo concepto del dinero ha quedado en entredicho debido a las política ultra-expansivas de los bancos centrales.

El próximo día cambiaré de dirección y dejo de mirar hacia el pasado en: “10 años ya, ¿Y ahora qué?”

 

Share Button

Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
Esta entrada fue publicada en economía, mercados. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *