5 años ya

Hoy se cumplen 5 años del famoso discurso de Draghi en el que dijo que haría lo que fuera por salvar al € y que confiáramos en él. Hasta entonces él había seguido la tendencia del gobernador anterior (“la función del BCE es el control de la inflación y no financiar países”) Por qué cambió y por qué al Bundesbank (y a Merkel) le pareció bien hay que buscarlo sobre todo en los problemas de España y la influencia que éstos estaban teniendo (no olvidemos la nacionalidad de Draghi) en Italia.

La Eurozona apenas se estaba recuperando tras el último rescate dentro de la Eurozona, el de Chipre en marzo, cuando saltó el escándalo Bankia que tuvo que ser nacionalizada el 9 de mayo ante la certeza de la falsedad en sus resultados (41 millones de beneficio). Efectivamente, el 28 de mayo se conocía que en realidad Bankia había perdido 3.318 millones de € en 2011. Un dato desastroso pero no mayor al de Banesto (3.510 y por efecto de la inflación una cifra aún mayor) de 1993. Sin embargo, desde 2010 que empezó la crisis griega (y la prima de riesgo española cotizaba en torno a 60) la situación estaba abonada para que la desconfianza hacia la solvencia de un país miembro se disparara. Y de hecho, la prima de riesgo llegó a alcanzar en verano de 2012 los 638 puntos, justo 2 días antes del famoso discurso de Draghi.

La importancia que el cambio de rumbo de BCE tuvo en la economía española fue enorme. Por de pronto nos salvamos de un rescate total al que parecíamos abocados al no poder atender los intereses de nuestras colocaciones de deuda. Puede que nos hubiera pasado como a Irlanda y ahora estuviéramos mejor pero sinceramente, prefiero no haber pasado por los recortes que hubieran impuesto nuestros socios para prestarnos dinero que hubieran hecho peligrar los cimientos de nuestro estado del bienestar (pensiones y sanidad se hubieran llevado la peor parte) y si con los ajustes que ha habido el cabreo general es tan grande, no me quiero ni imaginar si en España se hubieran tomado medidas similares a las de otros rescatados.

La consecuencia directa sobre la economía no fue inmediata (de hecho, el máximo de paro se alcanza en el primer trimestre de 2013, más de 6 millones con una tasa del 27% según laEPA, ahora está en el 18,8%). Hay que decir que en los EUA pasó lo mismo, primero rebotaron los activos financieros (el Ibex en verano de 2012 cotizó por debajo de 6000 y la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 7,5%, cuando ahora ronda el 1,5%) y meses después, la economía. Y como en todas las crisis en todas partes, el empleo creado tras una recesión es de peor calidad que el perdido. Pero es evidente que a día de hoy estamos mucho mejor que hace 5 años, se mire como se mire aunque para no entrar en datos macro (que los hay numerosos) yo lo resumiría con la mejora de la situación financiera de los hogares españoles: ingresan más (porque hay menos miembros en paro), tienen más ahorros (tanto en dinero como en activos ya que sus acciones pero sobre todo sus viviendas valen más) y deben menos.

A cambio la deuda pública se ha elevado mucho si bien para cualquiera (persona, familia o empresa) es mejor que la deuda la tengan las administraciones que uno mismo, y también para la actividad económica ya que las familias no dejan de consumir –y las empresas no dejan de invertir- por lo que debe el estado sino por lo que deben ellas (siempre y cuando esté BCE ahí para comprar la deuda pública, claro).

Quitar mérito a esta recuperación real –aunque sea insuficiente para nuestros deseos y muy lejana a la situación (como he dicho muchas veces irreal) de 2007- por motivos ideológicos es absurdo porque sería quitarnos un mérito que nos merecemos: BCE ha ayudado a todos los países y los españoles hemos sabido aprovecharlo mejor que otros. El PP ha hecho cosas positivas pero poco tiene que ver con el aumento del turismo y las exportaciones, principales pilares del rebote, y sí con lo más negativo: la corrupción, las alzas impositivas y el descuadre en las cuentas año tras año (aunque lo redujo respecto a la etapa ZP) que han provocado tal volumen de deuda pública. ¿Riesgos cercanos de que la situación actual vuelva a empeorar? Los hay pero casi todos son externos: un retroceso del comercio mundial por la ola proteccionista que perjudique a nuestras exportaciones, una bajada del turismo internacional tras varios años de récord, una crisis política en Italia, el estallido de la burbuja de Wall Street, un endurecimiento de la política monetaria… Y los consabidos cisnes negros, claro.

Sin embargo, en mi opinión hay algo positivo en la situación actual. Estoy convencido que con el modelo de crecimiento que teníamos antes de 2008, incluso si no hubiera habido crisis mundial, nuestra burbuja inmobiliaria y de crédito fácil nos hubiera llevado a una profunda recesión antes o después. La próxima crisis será cercana o lejana pero seguramente venga por contagio del exterior, no por los desequilibrios de la economía española, que existen pero no son ni tan acusados ni tan peligrosos como los de hace 10 años. Otro tema son los riesgos políticos, claro.

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"La vida es como el café: después de molerla, es"
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