5 curistorias 5

Extraídas y resumidas de la interesantísima web http://curistoria.blogspot.com:

La imagen de cabecera corresponde al panel titulado “La fruta prohibida”, pintado por Miguel Ángel Buonarroti en la Capilla Sixtina. Como pueden comprobar, en la parte izquierda del mismo, se representa la tentación de Adán y Eva con la fruta prohibida. Y en la parte derecha, la expulsión del paraíso de ambos por haber sucumbido.

Pero quedémonos en la parte izquierda. Se habrán dado cuenta los que tengan la menta más suspicaz, y quizás más sucia, que la cabeza de Eva está a la altura de la entrepierna de Adán, aunque mirando, afortunadamente, en otra dirección. En cualquier caso, cuando Eva gire la cabeza se encontrará con el miembro de Adán, que está desnudo, justo delante de su cara.
Este detalle es un poco delicado, como otras decenas de casos con los que Miguel Ángel salpicó su obra sixtina. La Iglesia se percató de este tema y prohibió la reproducción de este panel durante siglos, casi hasta la llegada del siglo XX. Ahora bien, ¿la interpretación “delicada” estuvo en el artista o está en el ojo del que mira?
*-*

   6 de abril de 1893, sobre el cuadrilátero, en el Olympic Club de la ciudad sureña de Nueva Orleans, dos púgiles comienzan un combate de boxeo que hará historia. En un rincón del ring, “Texas” Jack Burke, 24 años, peso ligero, nacido en Chicago pero residente en Galveston, en el estado de Texas. En el opuesto, Andy Bowen, 26 años, peso ligero, nacido y residente en Nueva Orleans, lugar del combate. Ambos rondaban los 59 kilos de peso. Y hechas las presentaciones, sonó la campana y comenzó la lucha. ¿Apuestas? Seguro que muchos apostaron por Bowen y algunos por Burke, pero seguramente nadie apostó a que aquellos dos tipos estarían dándose mamporros y bailando sobre la lona durante 7 horas y 19 minutos. Amigos, este fue el combate más largo de la historia del boxeo. Burke se rompió todos los huesos de sus manos y a punto estuvo de dejar el boxeo después de aquella velada. Después de 111 asaltos, el árbitro, John Duffy, suspendió el combate ya que el cansancio y los golpes hacían imposible que aquellos tipos continuaran boxeando.
Bowen acabó muriendo por culpa del boxeo, en diciembre de 1894, poco después del combate más largo de la historia. Durante una pelea fue noqueado y el golpe que se dio en la cabeza al caer acabó con su vida.

*-*

   En enero de 1966, en plena Guerra Fría y con el desarrollo y despliegue de las armas nucleares en ascenso, un bombardero estadounidense B-52 colisionó con un KC-135, un avión de suministro, en pleno vuelo. El coche tuvo lugar a 30.000 pies de altura y sobre la costa del Mediterráneo, lo que provocó que finalmente el B-52 acabara en las costas de Almería.
   Aquel avión transportaba bombas nucleares B28, con una potencia de 1,5 megatones. Dos bombas quedaron intactas después de caer, una en tierra y otra en el mar. Las otras dos bombas comenzaron su explosión y el detonante que debía comenzar la reacción en cadena se activó, pero dicha reacción no se puso en marcha, lo que evitó que las bombas explotaran con toda su potencia.
   Una vez pasado el primer momento, el gran problema era la bomba intacta que había caído al mar. Aquella bomba contenía en sí misma algunos secretos que debían ser guardados y por lo tanto, además de por el peligro nuclear, se puso en marcha una importante acción de rescate por parte de los EEUU. Después de casi tres meses se localizó la bomba a 5 millas de la costa, en parte gracias a la ayuda de un pescador local que la vio caer.
   La operación de limpieza costó uno 80 millones de dólares de la época y unas 1400 toneladas de tierra fueron trasladadas. La operación acabó con Manuel Fraga Iribarne, por entonces ministro de Información y Turismo, bañándose en aquellas aguas para mostrar que no había peligro alguno y que el turismo podía seguir acudiendo sin miedo. Estas imágenes de Fraga son, quizás, lo más famoso de este incidente, al menos en España.

*-*

    1956, durante la 39ª edición del Giro de Italia, en la que tomaron parte en su jornada de inauguración 105 ciclistas. El 8 de junio de aquel año se disputaba una etapa mítica, se subía al monte Bondone en una jornada de 242 kilómetros. Las condiciones climatológicas fueron extremas y posiblemente de darse aquella situación en la competición actual se suspendería la etapa. Pero entonces no, aquellos tipos subieron al Bondone enfrentándose a una tormenta de nieve y a temperaturas de 10 grados bajo cero. Este era el último puerto, pero ya se habían subido otros en aquella jornada.
   Y allí surgió la leyenda, el corredor Charly Gaul había tomado la salida en aquella etapa a casi 17 minutos del líder en la clasificación general, pero cuando llegó a la meta, el primer clasificado había abandonado la carrera, no soportó el frío y el esfuerzo. Aquel día se quedaron en la carretera, antes de meta, más corredores de los que llegaron: 46 de 89. Gaul ganó la etapa sacando casi 8 minutos al segundo y finalmente acabó ganando el Giro de aquel 1956, gracias a una de las etapas históricas de la historia del ciclismo. Eso sí, pago un precio por aquella gesta. Cuando llegó a la meta estaba medio desfallecido, semiinconsciente incluso, hubo de salir en brazos, y el frío le había casi congelado una pierna. Otros corredores sufrieron congelaciones en sus manos. Sin duda, un esfuerzo digno de admiración y que no está muy lejos del que hacen actualmente estos deportistas.

*-*

   Fue la Edad Media una época en la que la mujer no estaba muy “cuidada” por las leyes y las costumbres. Podía ser azotada y hasta ajusticiada en caso de ser adúltera, mientras que su marido o esposo, en la misma situación, no recibía reprimendas de ese calibre.
   Precisamente es por esto por lo que llama aún más la atención el documento de 1431, escrito por un notario de Parma, en el que un matrimonio pacta su separación de mutuo acuerdo. Simone di Matrezzo, tejedor, y su mujer, Pasquina Mateoli, acordaron frente a aquel notario que debido a sus diferencias y continuas discusiones, que como era costumbre acaban con la mujer recibiendo insultos en el mejor de los casos y golpes en el peor, se iban a separar. Aceptaban vivir bajo distintos techos hasta que ambos decidieran volver a convivir. Toda una sorpresa que hubiera ya separaciones de mutuo acuerdo en aquellos siglos.

Share Button

Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
Esta entrada fue publicada en Historia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *