5 curistorias

Extraídas y seleccionadas de la magnífica web http://curistoria.blogspot.com/ y resumidas por mi:

Fue un británico de nombre William Browning quien en 1741 decidió inyectar ácido carbónico en un recipiente con agua mineral. Embotelló aquello y se dispuso a venderlo pero no tuvo éxito. No pasaba de la mera curiosidad, hasta que entró en escena Philip Syng Physick.

Este tipo, famoso médico, encargó a un químico el preparado gaseoso para tratar a un paciente con dolencias estomacales. El químico le añadió una chispita de sabor para hacer la bebida más agradable. Como medicina el invento fue un éxito y sí que comenzó a ser consumido, pero únicamente como brebaje sanatorio. Todo esto, a comienzos del siglo XIX.
Pero el que realmente inventó la gaseosa, como producto, fue un tal John Mathew cuando en 1832 ideó una máquina para saturar el agua con gas carbónico. Esta bebida con burbujas se popularizó notablemente. A finales de siglo, las había de múltiples sabores: grosella, fresa, mora….

*-*

La familia Farnesio fue durante los siglos XVI y XVII una de las más poderosas, influyentes y acaudaladas de Italia. De esta estirpe salieron papas y grandes militares, los famosos duques de Parma.
Cuando finalizaron la construcción del conocido como Palacio Farnesio, sus fiestas y comilonas fueron míticas. Disponía el palacio de un salón en la planta superior cuyos ventanales daban al río Tiber y en algunos banquetes el oro corría por la mesa. Los platos, las bandejas, los cubiertos… todo era de oro y los Farnesio, haciendo gala de poco gusto y mucha altanería, arrojaban los cubiertos y demás enseres por las ventanas al río al acabar de comer. Mejor tirarlos que fregarlos, debía ser el mensaje.
A la vista de sus invitados el gesto era espectacular y cercano a la locura. Lo que no sabían aquellos invitados era que había criados de los Farnesio escondidos entre los arbustos junto al río y que manejando grandes redes recogían los objetos de oro para poder ser reutilizados por sus jefes.

*-*

Sin duda ustedes conocerán la famosa canción:

Mambrú se fue a la guerra,
¡qué dolor, qué dolor, qué pena!,
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuando vendrá.
que do-re-mi, que do-re-fa,
no sé cuando vendrá.

 

El origen de esta famosa coplilla nos lleva a tiempos de la Guerra de Sucesión española, allá por los primeros años del siglo XVIII. Como ha ocurrido en otras ocasiones, España fue en aquel conflicto lugar de lucha de españoles pero también de gente venida de otros países europeos. Y precisamente fue un británico llamado John Churchill el que dio nombre a la canción.
Este hombre era el comandante de las tropas británicas, holandesas y alemanas que luchaban del lado de los austriacistas, es decir, de los que querían que el archiduque Carlos de Austria acabara en el trono español. Pero ¿qué tiene que ver John Churchill con Mambrú? Ahora les explico.
Resulta que este Churchill era duque de Marlborough, y claro, como para un español tal título era casi impronunciable, e impronunciable del todo en una canción, se le rebautizó como Mambrú, lo que realmente no dista mucho de Marlborough.

*-*

Las terribles y temibles SS nazis eran la élite del partido y el aparato de Hitler. Tal es así, que su selección, especialmente en los primeros años, era muy estricta. Y no únicamente su selección, sino que al ser considerados como portadores de un material genético de altísimo valor, sus relaciones y descendencia estaban controlados.
Un SS no podía casarse sin la autorización de sus mandos o autoridades. La novia debía demostrar su procedencia aria siendo necesaria una limpieza de su árbol genealógico hasta el año 1800. Más de 130 años sin mácula, y esto únicamente para casarse con un simple soldado o con un suboficial.
Si una buena mujer, muy aria, eso sí, quería desposarse con un oficial, debía exponer una limpieza de su ascendencia hasta el año 1750. Las pruebas presentadas por las féminas eran examinadas en detalle por la dirección central de las SS. Además, por si esto fuera poco, la mujer debía pasar por una serie de pruebas médicas y físicas.
Por supuesto, una vez concedida la gracia y desposada, la mujer debía formarse y recibía cursos y demás con el objetivo de hacer de ella una mujer diga de su marido. Todo esto con el único objetivo de que los genes arios no fueran mezclados con mujeres indignas de tal virtud y se acabaran estropeando.
*-*

Una sociedad no puede mantenerse sin ciertas leyes que gobiernen y ordenen la convivencia restringiendo las libertades de uno para proteger las de otro. Por ejemplo, los griegos tenían leyes suntuarias con el objetivo de restringir el lujo y la extravagancia, al menos en su forma más pública y visible. El código locriano prohibía a cualquier mujer griega libre ir acompañada de más de una criada, eso sí, salvo en el caso de que la mujer estuviera borracha.
Este mismo código legal establece que no se podían llevar ropas bordadas, salvo que se fuera una prostituta “profesa y pública”. Una vez más, sabiduría. No sólo limita la apología de la riqueza en el vestido, sino que establece un método claro para identificar a las prostitutas, cuestión que de no estar resuelta tan claramente algunas veces puede colocar a unas y a otros en situaciones bochornosas.

Share Button

Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
Esta entrada fue publicada en datos, Historia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *