Petróleo, Bréxit, comercio, eurozona…

agosto 31st, 2016 by DROBLO

Esta imagen es bastante curiosa porque refleja las previsiones que el G7 (o los expertos consultados por estos países) realizaron a finales de mayo sobre la evolución mundial de la demanda de petróleo

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En esa reunión decidieron prohibir los subsidios a los combustibles fósiles a partir de 2025 y eso a pesar de que creen que el pico máximo de demanda de fuel ocurrirá unos años más tarde por lo que, si se cumple lo que dicen, lo normal es que esos años en que la demanda crezca y las subvenciones desaparezcan, habrá un fuerte aumento de precios. Con todo, lo más sorprendente no es esto, es que según su previsión hacia finales del presente siglo  no habrá demanda mundial de petróleo. ¿Saben algo que los demás no saben como para estar tan seguros de ello? Es un tema interesante porque se puede pensar que su creencia está basada en evidencias científicas que los demás no conocemos (¿cómo harán despegar a un avión sin fuel?) o que directamente piensan que no habrá demanda porque no quedará oferta. Teniendo en cuenta que según se preveía hace 40 años, el petróleo ya se habría acabado, no es muy raro que crean que eso puede pasar dentro de 84…

Lo que sí parece claro es que los automóviles dejarán en unos años de usar petróleo. De hecho, Noruega prohibirá los coches con diésel y gasolina en 2025 y aunque sus motivos sean ecológicos, es una señal de la tendencia global. Claro que los coches sólo son una parte de la demanda de combustibles fósiles. Esto de Noruega me ha recordado a Okkupert, una serie basada en un best-seller famoso en aquel país, que trata sobre un gobierno “verde” noruego que decide dejar de extraer petróleo y gas porque ha encontrado una fuente de energía alternativa menos contaminante. Y como hay conflictos en Oriente Medio que dificultan el suministro, toda la UE se le echa encima porque necesita el combustible noruego. El primer ministro se niega a las peticiones del resto de Europa y decide parar la industria extractiva. Y la UE, con su cobardía habitual, en lugar de atacar a Noruega, encarga a Rusia que mande tropas a las plataformas noruegas y se asegure que se seguirá distribuyendo crudo a Europa.

No es una gran historia lo que viene después pero la idea de la que parte me hizo pensar bastante. Por ejemplo: ¿Hasta qué punto tiene un país derecho a no compartir sus recursos? En teoría tiene todo el derecho pero también lo tienen los individuos y sin embargo, muchos creen que hay que exigir a los ricos que compartan su patrimonio así que ¿por qué no utilizar ese mismo argumento con los territorios? Claro, que si lo vemos así, una vez que acabemos con Noruega, Suiza, Singapur etc. se nos puede volver en contra porque España es un país rico ya que está por encima de la media mundial… Otro pensamiento que se me ocurrió al ver esta serie es el tema de las relaciones internacionales, en ellas todo son intereses. Nadie se lleva bien con otro si no es porque espera obtener algo a cambio. De hecho, los intercambios comerciales han hecho más por la causa de la paz que cualquier otra cosa en la Historia y mientras ese flujo se mantenga, a nadie se le ocurre dañar su propia economía con conflictos bélicos. La sinrazón de las guerras que a la Humanidad tanto le ha costado entender, solo se mantiene viva en territorios donde los contendientes apenas tienen nada que perder, quizás por eso da tanto miedo Corea del Norte y tan poco las disputas entre China y Japón, que por muy mal que se lleven no parece sean tan estúpidos de hundir sus economías en una guerra inútil.

Por eso, a pesar del Bréxit, creo que si no existiera la UE habría que inventarla. Eso sí, de otro forma, como la ASEAN asiática, con libre movimiento de personas y capitales y sin fronteras comerciales pero sin burócratas y sin un Parlamento que sólo sirve para que los que lo integran cobren su sueldo y se dediquen a ultra-regular para así justificarlo. Dado que la mayoría de los europeos no quieren más Europa, y son nacionalistas de su propio país y no de su continente, nuestros dirigentes políticos deberían cambiar la agenda. Y por supuesto, empezar a pensar en deshacer la Eurozona con el menor coste económico posible porque pronto empezarán las desafecciones y no precisamente de los “pigs” sino de Holanda, Finlandia, Francia… Por cierto, Renzi ya ha dicho que dimitirá si no se aprueba la reforma constitucional que los italianos votarán en octubre. Veremos.

 

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Etiquetas desfasadas

agosto 24th, 2016 by DROBLO

En el mundo económico hay dos posturas radicales que creo son obsoletas y deberían haber sido superadas por la Historia: la que dice que la evolución de la economía la puede decidir alguien en un despacho y la que dice que la economía no necesita alguien en un despacho que la regule. Las dos son erradas. Ni se puede pretender, como se hacía en los planes quinquenales soviéticos o chinos, decidir la producción de trigo que va a salir de los campos, ni se puede dejar que las empresas crezcan sin unas normas laborales y de contaminación y se auto-regulen solas. A estas alturas ya deberíamos tener superados tanto al comunismo como al liberalismo y de hecho, creo que los términos sólo se usan despectivamente desde el otro bando porque ambos están, de hecho, fuera de la realidad actual porque no son aplicables.

Sin embargo, como ideologías influyen en el sistema actual que vivimos en Europa en el que claramente gana el intervencionismo al liberalismo: se regulan muchas actividades, se interviene desde los gobiernos constantemente en la economía, desde los bancos centrales en la política monetaria y desde la burocracia de la UE con todo tipo de normas, algunas absurdas. El liberalismo, entendido como menor intervención del estado en la economía, apenas existe en Singapur, que no deja de ser una pieza minúscula dentro del mundo, y aún así, tiene una deuda pública del 100% respecto al PIB por lo que tampoco es que sean muy puristas con la ideología. De hecho, sería muy muy extraño que un político que mande aplicara el liberalismo a ultranza porque eso sería como quitarse poder voluntariamente, algo bastante complicado de ocurrir.

Y tiene sentido que el liberalismo no triunfe porque a mí, que del liberalismo me atrae sobre todo la idea de la responsabilidad individual por nuestros actos y que aceptaría encantado que el estado me cediera toda la nómina para que yo me pagara mi sanidad y mi jubilación, por ejemplo, entiendo que si hacemos eso, millones de personas no contratarían ni un seguro médico ni de pensiones y acabarían exigiendo una solución pública al menor accidente o en cuanto llegaran a la vejez. Porque la gente es así, si no fuera obligatorio muy pocos tendrían seguro en el coche (y de hecho mucha gente conduce sin él), si no hubieran subvenciones a actividades básicas el precio del metro sería fácil de 10€ el billete simple y si no existieran semáforos, habría muchísimos más accidentes… cierta dosis de intervencionismo se hace necesaria. Ojalá no hiciera falta pero a estas alturas no veo cómo podría suceder esa transformación. Es decir, el liberalismo es inaplicable en la sociedad europea.

Los europeos ya tenemos asumido que tenemos un sistema fiscal en el que los que más ganan no sólo pagan más, sino que pagan en mayor proporción y que con eso se debe financiar la educación, la sanidad y las pensiones públicas. Y entendemos que lo que debe hacer un gobierno es gestionarlo para que sea así. Por eso en España hay políticos, que a nivel local cuando recibieron el regalo envenenado del traspaso de las competencias sanitarias, y comprobaron que era un agujero en las cuentas públicas casi imposible de cubrir idearon lo de privatizar algunos servicios como muchos ayuntamientos –de todos los colores- hicieron con el tema de las basuras. Por lo que sea, en general, sale más rentable externalizar un servicio que tener a empleados públicos en nómina para hacerlo. A eso le llaman liberalismo pero no creo que los que lo hicieron, o siguen haciéndolo, lo hagan por ideología, sino por un tema de dinero. El PSOE nunca ha sido liberal, estuvo gobernando durante años y jamás boicoteó ni la enseñanza privada ni la concertada porque entendía que le suponía un ahorro importante en el gasto educativo. Del mismo modo, no creo que Bush fuera comunista porque acabara nacionalizando Fannie Mae y Freddie Mac ni Obama cuando usó dinero público para salvar a General Motors, simplemente entendieron que el beneficio económico lo justificaba.

Tampoco la corrupción ni el “capitalismo de amiguetes” tiene que ver con ninguna ideología sino con defectos humanos aplicables, por desgracia, a cualquiera. Lo mismo ocurre con las privatizaciones que lleva impulsando la UE hace décadas, al final no se hace porque se crea que el gobierno no debe supervisar el transporte –de hecho lo hace-, es que no tenía lógica económica que una compañía aérea fuera estatal y compitiera con las privadas. Pero son decisiones que se toman más por el bolsillo que por otra cosa, para mi no hay liberalismo en Europa: cada vez nos endeudamos más, se crean normas intervencionistas para todo, se aprueban subvenciones continuas, muchos sectores –basta ver los taxis o las farmacias- siguen ultra-regulados, las leyes antimonopolio europeas no paran de castigar a grandes compañías como Microsoft por ejemplo y se persigue, por desgracia con no demasiada eficacia aún pero se hace, el fraude fiscal de las multinacionales. No se puede negar que estamos en manos de burócratas, estamos ante un sistema económico que permite la actividad privada pero que la regula desde el primer momento que alguien quiere montar un negocio y que interviene en todos los ámbitos de la economía.

Deberíamos dejar de etiquetar tanto y si lo hacemos, entender antes los términos. Aquí se ha llamado política “neocon” a perder miles de millones de euros del erario en salvar cajas de ahorros y eso es justo lo contrario, política intervencionista a tope. Lo liberal es que si una empresa no funciona se la deje quebrar y que apechuguen sus dueños. Yo creo los estados son demasiado intervencionistas – de eso ya hablé hace unos meses: Intervencionsimo exgaerado– y de eso al liberalismo hay un trecho enorme como lo hay entre los que aprueban el plan Renove para ayudar con dinero público a empresas privadas a vender coches, y el comunismo. Lo que hay son cálculos económicos que, acertados o no, dicen que para la economía es preferible hacer una cosa que no hacerla, pero el debate ideológico en este caso no existe, es pura practicidad.

Mucha gente entiende que el liberalismo significa que hay quien quiere privatizar Renfe (que por cierto, fue creada por Franco tras nacionalizar varias empresas privadas) y bajar impuestos y sospecho que hay mucha gente que está a favor de eso sin ser liberales, igual que hay quien prefiere que Renfe siga siendo pública y que haya, por ejemplo, impuesto de sucesiones, y no es un comunista. Porque al final, el sistema económico actual en Europa es el que es, y hay que mejorarlo, hay que saberlo financiar -esa debería ser la principal labor de nuestros políticos- pero no creo que la mayoría quiera acabar con él rompiendo el equilibrio conseguido entre propiedad privada y bien público.

 

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Bankia, banca pública y limitaciones políticas

agosto 17th, 2016 by DROBLO

Cuando estalló el lío de Bankia en la primavera de 2012 pocos imaginaron que en pocas semanas provocaría un efecto bola de nieve que llevó a la Eurozona a un punto crítico con la prima de riesgo española por encima de 600 y a la italiana por encima de 500. La tercera y cuarta economía de la Eurozona tenían problemas reales para colocar su deuda. Entonces salió Draghi, hizo su famoso discurso de que él haría lo que fuera necesario y poco a poco todo se fue calmando. En el aspecto político, nuestros socios nos otorgaron un crédito en condiciones bastante ventajosas para aliviar la crisis bancaria que España sufría con unos condicionantes muy claros: la reconversión financiera española, que debió haber empezado en 2008 pero que se fue retrasando y con ello encareciendo, tenía que acabar en 5 años, es decir, en 2017. Y eso incluía que se privatizaran los bancos que en ese momento tenían como su principal accionista al estado. El gobierno español cumplió su compromiso, quizás con demasiada premura, con Nova Caixa Galicia, después con Cataluña Caixa y, aunque vendió algunas acciones, decidió esperar en el caso de Bankia creyendo que una gestión más profesional encarecería su precio y su atractivo para posibles compradores y mientras, iría cobrando dividendos. Hay que decir que el dinero gastado en Bankia, como en las demás, no es racionalmente recuperable y ya está perdido así que lo que se saque vendiendo Bankia, bienvenido sea. Y claro, ahora cotiza a la mitad que hace un año por lo que De Guindos parece que está intentando que Europa amplíe el plazo y esperar mejores momentos antes que “vender a la desesperada” acuciado por la fecha límite. Uno de los motivos por los que la acción de Bankia ha bajado tanto es el tener que asumir parte del coste del fiasco de su OPV aunque no es la principal (toda la banca está pasándolo mal en bolsa desde hace meses) y aquí abro paréntesis porque quiero dar mi opinión:

Hay dos motivos por los que no entiendo una sentencia que obliga a Bankia a devolver el dinero a los minoritarios (menos mal que al menos no incluye a los grandes inversores) que acudieron a su OPV. El primero es por comparación, y es que si se hace con Bankia debería hacerse con todos los que fueron engañados, ¿O es que las cuentas de Gowex, Pescanova o Fórum Filatélico no eran falsas? Si a cada inversor que tomó una decisión basada en engaños se le devolviera lo que invirtió tendría sentido pero si es sólo una excepción “políticamente correcta”, me parece injusta. La segunda razón por la que me cuesta tanto comprender esto es que si yo en lugar de acudir a la OPV hubiera comprado en cuanto empezaron a negociarse las acciones, a los pocos segundos, ¿por qué no tengo derecho a indemnización? Habría sido tan engañado por la compañía, que me hizo creer lo que no era, como el que acudió a la OPV… pero no me pagarían nada. Aun así, en circunstancias normales me alegraría de una sentencia que, la entienda o no, favorece a pequeños inversores y perjudica a una gran empresa pero claro, el principal accionista de esa empresa somos todos los españoles por lo que, una vez más, con los impuestos de todos -y la mayoría nunca fue fuimos accionistas de Bankia-, estamos pagando un error de inversión de unos pocos.

El caso es que si Bankia sigue reportando beneficios y con ello pagando dividendos a sus dueños (y su principal dueño somos todos), tiene sentido intentar una prórroga para venderlo al mejor precio posible mientras el tiempo corre a nuestro favor. Aunque es un riesgo y un crash bursátil siempre puede ocurrir, y más en un sector tan tocado, e incluso que haya que invertir más capital como le ha pasado a la nacionalizada CGD portuguesa hace unos semanas. Por otra parte, puede ocurrir que el nuevo gobierno tenga la tentación de intentar que la UE derogue la condición y así no venderlo nunca y de este modo disponer de un banco comercial público (para grandes proyectos ya existe el ICO) lo que creo sería un error. No por motivos ideológicos ya que en otros países hay banca pública que funciona bien –aunque en ninguna parte es la panacea que algunos creen, si lo fuera se “comería” a su competencia privada y eso no pasa- sino porque en un país donde ningún gobierno ha sido capaz de tener una televisión pública independiente, está claro que utilizaría ese banco en beneficio propio. Y siendo los cargos de gobernador del Banco de España y de responsable de la CNMV, políticos, el descontrol estaría asegurado: una institución financiera en manos de políticos, con la complicidad de supervisores y reguladores nombrados por ellos se parece demasiado al desastre de las cajas de ahorros; acabarían financiándose proyectos pensando en la rentabilidad electoral en lugar de en la financiera y las pérdidas acabaríamos pagándolas todos. En mi opinión primero tenemos que conseguir una eficaz separación de poderes antes de pensar en dar más poder financiero a los políticos. Por cierto, el grupo profesional más frecuente en los Papeles de Panamá…

En cualquier caso, esta obligación de privatizar Bankia es un ejemplo más de lo limitado que va a estar el nuevo gobierno en temas económicos. Si la UE insiste en que cumplamos los objetivos de déficit por ejemplo, cualquier inversión con dinero público que prometen unos o cualquiera bajada de impuestos que prometen los otros, no se podrá hacer. Y ellos lo saben y los votantes deberíamos haber castigado a quienes nos mienten conscientemente a la cara. Pero es una batalla perdida, como bien dice esta famosa viñeta:

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Luis Buñuel: Tierra sin pan (Las Hurdes)

agosto 16th, 2016 by DROBLO

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La siguiente fase de la globalización

agosto 10th, 2016 by DROBLO

Supongo que a todos nos gustaría que en un país pobre donde parte de la población pasa hambre y sufre ausencia de medios para educación y sanidad como por ejemplo Somalia, tuviera un estado del bienestar como por ejemplo el español. Sin embargo, no creo que a la mayoría de españoles, que apenas pueden pagar el propio y que de hecho si lo hacen es gracias a endeudarse cada vez más, les guste financiarlo. Como mucho ayudarán pero ya sabemos que acabar con la pobreza en el Tercer Mundo no es posible con programas de ayuda al desarrollo o con caridad, eso puede aliviar problemas puntuales y poco más.

Así pues, no es posible decidir desde Occidente qué servicios sociales debe tener otro país. Somalia –en este caso- debe ser capaz de mejorar su productividad para que tengan el suficiente excedente como para autofinanciarlos. Por desgracia, Somalia no tiene suficiente ahorro como para empezar la inversión que haría falta como para que pase eso y necesitan dinero foráneo (a España le pasó algo parecido a mediados del siglo pasado). Y como ya hemos dicho, los gobiernos occidentales bastante tienen con lo suyo luego dicha inversión debe ser privada. ¿Por qué alguien invertiría en un país pobre, sin infraestructuras, con mano de obra poco cualificada y dudosa seguridad legal? Seguramente porque espera un gran beneficio y eso es lo que le motiva. Y no parece que haya otro método salvo el decidir que no, que no queremos que Somalia mejore, que también es una opción claro.

El proceso no será rápido pero la creación de una industria de lo que sea de un gran  inversor foráneo generará puestos de trabajo con un salario muy bajo desde nuestra óptica pero superior al de la media del país, esos trabajadores necesitarán transporte y comer y se crearán líneas de buses y bares y restaurantes cerca de la fábrica y harán falta camiones para transportar y cargadores multiplicándose el número de puestos de trabajo no sólo directos, también indirectos porque los asalariados también aumentarán su consumo. Con los impuestos, aunque fueran bajos, que ingresará el gobierno se podrá mejorar la carretera (o lo mismo lo hace la propia multinacional porque le viene bien para el transporte de sus productos) y seguramente se mejore el puerto. Y con mejores infraestructuras, otras empresas extranjeras vendrán y… bueno, no será rápido pero ese es el camino que han tomado muchos países en las últimas décadas con gran éxito.

Eso no significa que esa trasformación sea ideal, no hay que bajar la guardia: hay que luchar por los derechos de los trabajadores (no sólo el salario, también las condiciones laborales) y por desgracia se conocen muchos casos de abusos. Y aunque las críticas siempre se dirigen hacia las multinacionales –con bastante razón- no se debería olvidar el papel que tienen los gobiernos nacionales de allí en todo esto. Uno de los motivos que determinan que en algunos países la globalización haya sido un éxito y en otros no hay que buscarlo en los dirigentes políticos locales. Con todo, es innegable lo que dicen las cifras: se reduce la pobreza, se crea riqueza y millones de personas viven mejor.

Y es que la única forma de que haya economías sostenibles es que haya empleos suficientes para la gente. ¿Y cómo se hace eso? Pues en un primer momento con inversiones, empresas que arriesgan su capital (en este caso para conseguir productos más baratos y venderlos en el Primer Mundo). De este modo nosotros compramos más barato y ellos aumentan su nivel adquisitivo. En una segunda fase estos trabajadores del Tercer Mundo se convierten en consumidores y según crece su riqueza incluso compran productos del Primer Mundo. En China (Apple ya tiene 36 tiendas allí, ejemplo de que vende bastante) y en muchos más países, hemos podido ver en unas décadas todo esto. Pero luego llega una tercer fase, un momento en que si ellos producen cada vez mejor y son consumidores, sus economías cada vez se parecen más a las europeas. Esa es la fase que más nos puede inquietar porque es territorio inexplorado.

Corea del Sur puede ser un ejemplo de esta fase pero lo cierto es que de forma global aún no ha ocurrido y no parece que vaya a ocurrir pronto, especialmente por el “retraso” en África. Pero 2 países que suman la tercera parte de la población mundial, India y China, se supone serán las grandes potencias de la segunda mitad de este siglo. Es difícil imaginar un mundo en el que la mayoría de los países –o al menos estos dos- consuman al mismo ritmo que lo hace actualmente Europa, Japón o los EUA, tanto desde un punto de vista económico como sobre todo ecológico. Pero si esa tercera fase ocurre, y vamos camino de ello, ¿Cuáles serán las consecuencias?

 

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Cifras no comparables y la difícil situación de los mercados

agosto 3rd, 2016 by DROBLO

Siempre hemos comentado por aquí aquella frase que dice que las estadísticas son como los bikinis; lo que muestran es sugerente, pero lo que esconden es vital. Lo mismo pasa con los datos, sobre todo cuando se establecen comparaciones entre ellos. En el intríngulis de la economía internacional, de las grandes cifras, hay que tener mucho cuidado al igualar unas cifras con otras: es un error comparar datos entre diferentes economías sin conocer ni la forma de recopilarlo en cada país ni las vicisitudes propias. Por ejemplo, con el tema de los salarios pasa mucho. El otro día leí una estadística por países europeos de la retribución del empleo público en relación al PIB y salen cifras interesantes pero algunas me parecían difíciles de creer: el país que peor paga a sus empleados públicos, según esa estadística, resulta que es Alemania. Pero claro, el motivo se podría encontrar en que los sueldos de los médicos, que suelen ser altos, no están incluidos en Alemania puesto que la gestión de la sanidad allí es privada. Es como cuando se hacen comparativas de salario entre Europa y los EUA, muchas veces no tienen sentido porque en muchos trabajos norteamericanos no está incluido el seguro médico luego no son comparables. Algo similar ocurre cuando salen cifras de salarios públicos y privados. Se dice que los públicos ganan más pero es que por ejemplo hay el doble de titulados en el sector público que en el privado y es normal que ese título les proporcione algún plus. Y a veces se comenta de los sueldos en países del Tercer Mundo como “de esclavos” cuando se desconoce el coste de la vida allí. Hay países donde 300€ al mes equivalen a 2000€ en Europa, no se puede considerar en números absolutos sino en poder adquisitivo.

Igual pasa cuando comparamos precios en el tiempo, el típico que compró un piso hace 50 años –periodo que se ha puesto de moda por el último bono emitido por España a ese plazo- y ahora lo vende y piensa que ha hecho un gran negocio sin tener en cuenta que en estas 5 décadas la inflación en España ha subido –según el IPC oficial, aquí tenéis el calculador del INE– un ¡2500%! Es decir, que con lo que comprábamos hace 50 años con mil euros hoy necesitaríamos 25 mil. Y si el que ha vendido la casa no ha recuperado mínimo ese poder adquisitivo en realidad ha perdido dinero. Como en España los precios inmobiliarios han subido mucho más el IPC seguro que no es el caso pero es un ejemplo, ejemplo que sirve para cualquier precio de cualquier cosa, sea de consumo (como el crudo o la cerveza) o de inversión como las acciones. Una acción que en 50 años no haya subido mínimo en neto un 2500% (incluyendo dividendos cobrados y descontando comisiones de mantenimiento e impuestos) ha hecho perder dinero al que las comprara. No es tan fácil, de ahí que el trabajo de un buen gestor de fondos de pensiones tenga mucho mérito. Más cuando en tanto tiempo es seguro que habrá crisis económicas, desplomes bursátiles, empresas desaparecidas, movimientos de divisas totalmente inesperados etc.

La inflación, tan deseada por nuestros políticos porque ayuda a pagar las deudas, desincentiva el ahorro e incentiva que los ahorradores tomen más riesgos. Por eso la situación actual de los mercados es tan atípica: los tipos de la deuda nos señalan que a largo plazo la inflación será muy baja, por ejemplo para no irnos al caso extremo alemán (0.14%), el bono a 10 años francés renta un 0.50% de rentabilidad. Muchos bancos que compran esa deuda lo hacen pensando en que el BCE se lo comprará a ellos un poco mejor pero aparte de ese factor, la compañía de seguros o el gestor de un fondo de pensiones que deba asegurar a sus clientes que batirá a la inflación, para no perder dinero comprando al 0.50% deberá tener claro que durante los próximos 10 años la inflación rondará el 0% o será negativa. Si eso es cierto, significa que la economía francesa estará bastante tocada la próxima década porque si no hay inflación durante tantos años (y no es algo temporal por la caída del crudo como se podría pensar de los últimos tiempos) será porque el consumo es bajo y las perspectivas de que vaya a mejorar también. Y si eso pasa, entonces las empresas francesas reducirán beneficios, no contratarán, el paro aumentará y el consumo bajará aún más etc. Es decir, no hay tampoco ningún motivo para comprar bolsa francesa.

Resumiendo, que quien crea que es buen negocio comprar deuda al 0.50% a diez años no debería invertir en bolsa porque está descontando una evolución económica mala. Y quien compra en bolsa pensando en que la economía mejorará deberá tener en cuenta que todos los que están invirtiendo en deuda a estos tipos perderán mucho dinero en cuanto eso ocurra y el IPC empiece a subir. Y como los grandes compradores son entidades financieras que pesan tanto en los índices bursátiles… la bolsa podría bajar aunque mejore la economía o incluso la mejora económica se podría ir al traste por culpa de una previsible crisis bancaria. Así de extraña es la situación actual como para pensar en inversiones de largo plazo en renta fija y variable (quizás por eso el oro se está volviendo a poner de moda). El riesgo de problemas en los bancos –no sólo por esto, por muchas razones más como comentamos no hace mucho– es algo que se puede comprobar en las cotizaciones…

 

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España: medidas radicales

julio 26th, 2016 by DROBLO

Hace décadas que el concepto de la abolición de la propiedad privada apenas tiene seguidores en los países más desarrollados. No sólo por la mala fama de los miembros del bloque soviético, especialmente tras la caída del Muro, sobre todo porque en una sociedad rica a la mayoría le resulta poco atractiva la idea de perder posesiones propias para que sean de todos. El país de la Europa Occidental que durante años tuvo el partido comunista con mayor apoyo electoral fue Italia y su líder Enrico Berlinguer tuvo el acierto de desligarse de la URSS e inventar lo que se denominó “eurocomunismo” (que acabaron abrazando los principales PC´s europeos, incluido el PCE de S. Carrillo). Desde entonces, y han pasado decenios, y hasta hace muy poco, el comunismo y la socialdemocracia fueron muy cercanos ya que ambos defendían mantener la propiedad privada pero gravando a ésta con impuestos que pudieran financiar servicios sociales, lo que en Europa denominamos “estado del bienestar”.

Esta cercanía en los principales puntos económicos hizo casi desaparecer al comunismo parlamentario. Es más, en economía a comienzos de este siglo no encontramos excesivas diferencias entre partidos autodenominados de centro-derecha y autodenominados socialistas, por ejemplo en política económica –no entro en el tema ideológico- son escasas las diferencias entre la segunda legislatura de Aznar y la primera de ZP y en Alemania incluso han gobernado juntos en coalición varias veces partido conservador y partido socialista, incluida la actual. Mientras la economía crece, los impuestos al trabajo (IRPF), al consumo (IVA), a la actividad económica (sociedades), al ahorro y la inversión (impuesto al patrimonio), etc. además de las tasas tanto estatales como autonómicas y municipales… son suficientes para mantener políticas sociales y dejar contentos con el sistema a la mayoría de la población. Así era España hace 10 años.

Sin embargo, llegó la crisis, el gasto social se disparó por el aumento del paro y la caída de la actividad económica redujo el ingreso tributario… Y todos los gobiernos de todos los países e ideologías (estoy convencido que comunistas en el poder hubieran hecho lo mismo), para mantener el sistema abusaron de la emisión de deuda siendo España de los países del mundo –quizás porque podía ya que partía de un nivel bastante reducido- que más disparó su deuda pública. Ahora la gran duda es: ¿se puede mantener el sistema actual sin recurrir al endeudamiento? (Mi opinión es que con las reformas adecuadas, sí pero dejemos eso para otro día)

En estos años de crisis lo más “comunista” que se ha hecho en Europa fue un ataque a la propiedad privada hecho por un gobierno de derechas presionado por la UE: expropiar parte de los ahorros bancarios más abultados en Chipre. Como la mayoría eran de extranjeros la medida no fue demasiado impopular, incluso a pesar del corralito. Pero fue claramente una excepción a la norma. Sin embargo, la izquierda radical parece renacer y plantea medidas que chocan contra la política ejecutada los últimos decenios, obteniendo en algunos casos un apoyo en votos importante prometiendo servicios sociales mejores de los que había antes de la crisis. ¿Cómo puede ser eso posible con menor actividad económica y millones menos de empleados? En mi opinión no lo es y aparte de la consabida cantinela de más impuestos y menor fraude fiscal (lo que no es nada novedoso, el mejor ejemplo es que Montoro en la última legislatura subió impuestos y –gracias sobre todo a la amnistía que le proporcionó mucha información- aumentó la recaudación aflorando fraude fiscal) hay dos medidas con las que algunos creen que se podrá conseguir:

  • No pagar la deuda. No hace mucho ya expliqué que eso es muy peligroso porque encarecería la nueva deuda a emitir y dificultaría encontrar compradores que no confiarían en un acreedor así ni en las empresas de ese país lo que provocaría más desempleo. Como la deuda está en gran parte en manos del sector financiero podría conducir a la quiebra del sistema bancario y con él se perderían los depósitos, imposibles de asegurar. Sería una forma de acabar con el ahorro privado sin solucionar el problema. De todos modos un país que no paga lo que debe y tiene la banca quebrada tendría mucha dificultad para poder emitir nueva deuda y caería en una grave recesión con lo que no se podrían financiar las políticas sociales. Vamos, que sería contraproducente.
  • Salir del euro, recuperar la independencia monetaria y emitir todo el dinero que haga falta para pagar deudas y financiar programas sociales. Esto lo propone el PCE y un asesor del ayuntamiento de Madrid, hermano del cabeza de lista de IU, lo defiende con vehemencia en las redes sociales. Parece olvidar la Historia ya que tener una política monetaria propia no inmuniza contra las crisis y si fuera tan fácil emitir dinero en lugar de endeudarse, todos los países lo harían. Si no lo hacen es porque la economía se basa en la confianza y, aparte del shock a corto plazo que provocaría salir del €, las quiebras empresariales y bancarias y los riesgos de hiperinflación, un país que imprime dinero según sus necesidades tendrá una moneda que nadie querrá lo que reducirá la inversión y encarecerá cualquier importación que hagamos, especialmente la del crudo que hay que pagar en $. Tampoco parece un panorama económico ideal para poder aumentar el gasto social.

En teoría, aunque haya grupos dentro de la coalición UP que defienden estas dos últimas opciones, no parece que ni aún llegando al gobierno, vayan a hacerlas aunque no deja de ser inquietante. Y además considero que es triste que ningún partido plantee algo que, siendo también radical, no implica perder lo mucho que tenemos: cuadrar las cuentas públicas y dejar de recurrir a emitir nueva deuda. Es posible que no podamos tener un estado del bienestar mejor que el de hace diez años (no creo ningún país pueda tenerlo no sólo por la crisis, también por el envejecimiento poblacional) pero tendremos un estado del bienestar muy por encima de la media mundial y que es sostenible en el tiempo más allá de una legislatura.

 

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el mito de la deuda odiosa

julio 20th, 2016 by DROBLO

Creo sinceramente que de los fracasos se aprende más que de los éxitos y si algún consuelo se puede encontrar en lo negativo, es que la lección puede servir para reaccionar mejor en el futuro ante una situación similar. Y aunque ya avisa el refranero popular que el ser humano es famoso por tropezar dos veces en la misma piedra, me desespera ver que muchos no sólo no aprenden del tropiezo, es que insisten en el mismo error. Por ejemplo, lo que pasó en Grecia hace un año: el país necesita dinero, sólo se lo prestan sus socios y el gobierno pretende poner unas condiciones que se resumían así: “dadme dinero para que me lo gaste como quiera pero antes tenéis que hacerme una quita de lo que debo”. La negociación llega a un punto muerto que asusta a los ahorradores griegos y hay que establecer un corralito para que no quiebren los bancos. Se pregunta al pueblo que apoya la postura del gobierno pero al final, ante la perspectiva de quedarse sin fondos, el gobierno acepta las condiciones del resto de socios eurozoneros que se resumen así: “te daré el dinero si haces la política que yo te diga (conseguir el superávit primario que considere oportuno aunque para ello tengas que recortar pensiones por undécima vez en 6 años y privatizar el puerto de El Pireo entre otras muchas medidas más) y después de eso –este mes está pasando- ya hablamos de reestructurar tu deuda (no de quitas, sino de alargar plazos –otra vez- y reducir -aún más- los intereses)”, ¿Cómo es que algunos no han aprendido de aquello? Por suerte, hoy ningún miembro está en una situación tan extrema como Grecia y actualmente todos pueden financiarse en los mercados, no hacen falta “rescates” y basta con la ayuda de las compras de BCE.  Sin embargo, en España hay quien aún habla de “reestructurar la deuda”.

El argumento es que parte de nuestra deuda es “odiosa”. Hay fuentes que dicen que dicho concepto fue “inventado” por los Estados Unidos cuando se anexionaron Filipinas y Cuba en 1998 negándose a pagar lo que estos territorios debían a España por considerar que los gobernantes que contrajeron dichas deudas habían sido impuestos a la población, aunque hay un caso de unos años antes, cuando México se negó a abonar las deudas que había dejado el emperador Maximiliano. El concepto no se ha vuelto a poner de moda hasta hace unos años pero ha ocurrido muchas veces que en conflictos internos –por ejemplo la Guerra civil Española- o revoluciones o caídas de dictadores, el bando vencedor decidía no asumir las deudas de los perdedores. El argumento de no pagar lo que hace un gobierno que no ha sido elegido por el pueblo tiene cierto sentido pero ha quedado obsoleto en las democracias occidentales. O las deudas duran lo que dure un gobierno o cara a los deudores, lo que ha hecho un gobierno legitimado por las urnas en nombre del país, vale para el siguiente gobierno porque es deuda del país (o del ayuntamiento o de la comunidad autónoma), no de los políticos. Por supuesto, muchos querríamos que esto no fuera así pero no es realista ya que si cada vez que un país cambiara de gobierno pudiera hacer limpieza de sus deudas, nadie la compraría. Es como si una empresa decidiera no pagar lo que debe porque cambia el consejo de administración.

Y lo verdaderamente “odioso”, que es lo robado por algunos en el desempeño de sus funciones públicas, es algo que se recuperará –o se intentará- en los tribunales, no haciéndoselo pagar a quien compró nuestra deuda. De todos modos aunque lo consiguiéramos y restemos al billón de € que debemos lo que algunos han robado, ¿Cuánto seguiríamos debiendo, el noventa y muchos por ciento de nuestro PIB en lugar del 100%? Al final lo que dicen los datos es que el grueso de lo que España debe se ha gastado en pensiones, prestaciones de paro e infraestructuras. Algunas absurdas, sí, pero que están ahí: la deuda emitida se ha gastado en España y en los españoles (incluso el 7% del aumento de la deuda atribuible a no dejar quebrar a ninguna caja de ahorros y que yo tanto critico) y se disparó porque con la crisis los gastos aumentaron y los ingresos se redujeron y nuestros políticos no lo supieron gestionar. Pero ¿qué culpa tienen los que han comprado nuestra deuda de ello? Mandaban porque nosotros los elegimos y ojo, que vamos a volver a votar y ninguno de los partidos que más apoyo popular tendrán tiene intención de cumplir con un déficit cero, de equilibrar totalmente ingresos con gastos. Luego no nos lavemos las manos que seguimos apoyando que se gaste más de lo que se ingresa aunque eso suponga aumentar la deuda, ¿Con qué derecho vamos entonces a criticar a gestores políticos pasados si queremos que los futuros hagan lo mismo?

De todos modos, no hay forma humana de separar la deuda que tiene España que es “odiosa” con la que no porque ya estamos endeudados y el papel emitido ya está repartido. Al que ha comprado un bono español, sea un fondo de inversión chino o un ciudadano de Zaragoza, no le podemos decir ahora que no le vamos a devolver un % del dinero que nos prestó porque un nuevo gobierno considera que ese % es “odioso”. Aparte de no ser ni serio ni práctico tiene un gran problema añadido: que como casi cada semana emitimos nueva deuda para poder abonar los vencimientos anteriores (y también cubrir nuestros desfases presupuestarios) corremos un riesgo evidente de no encontrar compradores o encontrarlos a precios muy superiores a los actuales por lo que acabaríamos pagando mucho más en intereses. Es un proceso lógico:¿quién volvería a prestar dinero a alguien que a conveniencia decide que no te va a devolver parte de lo que le has prestado? Yo no, desde luego. De hecho, Grecia ya tuvo una quita de deuda y no sirvió para nada, no sólo siguió creciendo después, es que alejó a los inversores y tuvo que pedir otro nuevo “rescate”.

Actualmente España no tiene un problema con el pago de la deuda: encuentra demanda sin problemas y paga poco, incluso cobra en los plazos más cortos, ¿A qué entonces plantear algo que puede acabar con esa situación y conducirnos a un rescate? Además, España es especialmente vulnerable a la confianza que pueda trasmitir hacia el inversor foráneo ya que somos el segundo país del mundo con más deuda externa. Incluso restando lo que tenemos invertido en el exterior, resulta que nuestra deuda externa neta es de 1 billón, el 100% del PIB. Y no es sólo el estado, también empresas y bancos dependen del dinero exterior. Cualquier duda acerca de nuestra solvencia hundiría nuestra economía como pasó en verano de 2012. Así que no hay fórmulas mágicas: si queremos reducir la deuda hay que gastar menos de lo que ingresamos. Eso, o que el PIB crezca más que el déficit pero entonces bajará el ratio deuda/PIB, no el volumen de deuda.

 

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España: las cuentas no salen

julio 13th, 2016 by DROBLO

Sinceramente creo que hay que hacer un esfuerzo para no cargarnos el “estado del bienestar”, el problema es cómo hacerlo con los políticos que tenemos que no son nada realistas (o son unos mentirosos). Hay una frase de Jean-Claude Juncker que resume muy bien esta idea: “Sabemos lo que hay que hacer, pero no sabemos cómo ser reelegidos después de hacerlo”. Y es que al final son matemáticas básicas.

Hablemos de España y pongámonos en que mantenemos el déficit primario (el déficit presupuestario menos los intereses que pagamos por la deuda) al 3% como parece que  hicimos en 2015. Como el PIB español ronda el billón de euros y la deuda pública también, el cálculo es sencillo: para cubrir ese 3% (30 mil millones de desfase) emitiremos deuda (30 mil millones) y el ratio deuda/PIB seguirá igual mientras crezcamos el 3% (30 mil millones más de PIB). Es decir, que con un déficit primario al 3% y creciendo al 3% el ratio deuda/PIB seguirá en el 100%. Para reducirlo deberemos crecer más del 3% o rebajar el déficit primario por debajo del 3%, y así durante muchos años… Quizás tengamos algún ingreso extra como la privatización de Bankia o que gracias a BCE empecemos a emitir deuda en tipos negativos pero también perderemos los dividendos de Bankia y si miramos en el largo plazo, lo normal es que la factura en intereses de la deuda crezca respecto a los mínimos históricos actuales.

Prácticamente la única decisión que se tomó en épocas de expansión económica en España para crear un colchón de seguridad para cuando hubiera una crisis, nació de unos cálculos erróneos y fue el Fondo de Reserva de la Seguridad Social creado en el año 2000 por el gobierno de Aznar (aunque estaba inspirado en el Pacto de Toledo de 1995 firmado por todos los partidos) y cuyo importe fue creciendo los primeros años del siglo XXI hasta el 2011. Desde entonces no ha hecho más que descender. Digo que nació por un error de cálculo porque en el 2000 no se pensaba que hubiera una fuerte crisis económica, sino que el envejecimiento de la población y la baja natalidad harían inviables las pensiones públicas. Y se equivocaron porque no tuvieron en cuenta el fenómeno migratorio (más cotizantes) provocado por la burbuja inmobiliaria y gracias a ese error, y a esos ingresos “extraordinarios” de los años pre-crisis, tenemos esa cantidad de dinero. Imaginaos que ese espíritu de mirar hacia el futuro y de acumular en los buenos momentos para sobrellevar mejor cuando lleguen los malos fuera más común…. Qué diferente serían ahora las cosas.

El caso es que desde 2012 el Fondo de Reserva – todo invertido en deuda pública española– se está vaciando

y va a seguir así incluso si se siguen creando 500 mil empleos al año como pasó en 2015, primero porque el envejecimiento demográfico sigue su curso y segundo porque las pensiones resultan más costosas para el erario que lo que se ingresa de los sueldos de los nuevos cotizantes (más que por los bajos salarios en sí es porque muchos de los nuevos empleos creados lo son a tiempo parcial y por lo tanto los trabajadores cobran bastante menos a fin de mes, además de hacer más horas extras sin cobrar). La mayor parte de los 600 mil millones de deuda pública de más que se han creado durante esta crisis vienen de un aumento del gasto en pensiones y prestaciones de desempleo acompañado de una fuerte bajada de ingresos por la menor actividad económica con un coste en empleados públicos y estructura fijos. Por supuesto se podría recortar en subvenciones o en el aparato político pero dudo mucho que ninguno de los que ganen las próximas elecciones lo hagan cuando es más sencillo alargar la edad de jubilación (medida aprobada por PP y PSOE), recortar las pensiones (como hizo ZP) quitar pagas a los funcionarios (como hicieron ambos) o subir impuestos (como también hicieron los dos y haría UP si gobierna).

Veo difícil –aunque es posible- que con estos políticos el déficit de la Administración Central se pueda reducir más de lo que ya se ha hecho. Y en cuanto al déficit autonómico, las principales partidas de gasto son sanidad y educación así que ahí también es muy complicado –aunque algo se podrá seguro- recortar más. Por supuesto hay muchos costes que se podrían ahorrar y que juntos sumarían una gran cantidad pero las partidas principales son esas. El gasto público español, en una sociedad que ya ha sufrido duros recortes, es más de 100 mil millones de € superior al de hace 10 años. Lo ideal sería que los ingresos subieran de tal forma que el gasto se pudiera mantener pero hay un dato demoledor y es que el gasto actual es superior al nivel de ingresos de 2007 cuando la economía estaba burbujeada y había varios millones más de empleados. Eso es inviable. Muchos dirán que esto se solucionará elevando impuestos pero primero, eso ya se ha hecho y no ha funcionado y segundo, subir impuestos reduce el crecimiento (es más bien al contrario, bajarlos hace subir el PIB como le ha pasado a Irlanda) y necesitamos que el PIB aumente. Pero hay un factor más, antes de 2 años se habrá vaciado el Fondo de Reserva de la Seguridad Social luego para cubrir esos gastos habrá que recaudar varios miles de millones cada año (ya hemos visto arriba que en 2015 a pesar de crecer más del 3% y crear medio millón de puestos de trabajo necesitamos más de 11 mil millones) con nuevos impuestos –sorprendentemente un partido político (el PSOE) hasta lo ha reconocido en plena pre-campaña- ya que de alguna parte tendrán que salir esos fondos para nuestros pensionistas.

Resumiendo, necesitamos o crecer mucho o recortar mucho o ambas cosas a la vez  durante varios años seguidos para no aumentar (reducir significativamente casi sería un sueño) el ratio deuda pública/PIB que actualmente ya supera el 100%. Por supuesto yo estoy a favor de impulsar políticas de crecimiento y de recortar donde se debe pero tengo muchas dudas tanto de que el próximo gobierno lo vaya a hacer –sea del color que sea- como de que sea suficiente ya que las crisis internacionales son cíclicas y mucho me temo que toca una pronto por lo que el contexto no va a ayudar a que crezcamos lo suficiente el tiempo necesario.

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El papel del BCE en las expectativas

julio 6th, 2016 by DROBLO

Esto es lo que han respondido los bancos a la pregunta de si gracias a la QE de BCE han prestado más:

ECB past 6 months

Y esto a la pregunta de si gracias a la QE de BCE van a prestar más:

ECB next 6 months

Por si no fuera poco motivo para dudar de la efectividad de la política ultra-expansiva de BCE el pobre comportamiento económico de la Eurozona y el fracaso en el intento por aumentar la inflación, resulta que tampoco está reactivando el crédito. Pero claro, como no podemos saber qué hubiera pasado sin todas esas medidas, sus defensores –que son mayoría en el mundo económico- dicen que son un éxito porque argumentan que sin ellas estaríamos mucho peor. Y quién sabe si tienen o no razón porque no hay con qué comparar ya que no hay dos situaciones iguales y todos los países son diferentes. Lo que puede ser útil en los EUA puede fracasar en Japón, lo que fue un fracaso en Grecia fue un éxito en Irlanda… cada día tengo más claro que hay que ser más prácticos que ideológicos porque no hay una sola política que valga para todos. Quizás por eso es tan difícil que la Eurozona tenga éxito conjunto a largo plazo.

El caso es que BCE quiere marcar las expectativas de largo plazo con actuaciones en el corto plazo. Su intención está clara: si todo el enorme ahorro piensa que los tipos ultrabajos e incluso negativos van a durar mucho tiempo, al final asumirán el riesgo de invertir y con ello crear empleo. El problema a mi juicio es que esa misma expectativa de largo plazo está hundiendo el consumo ya que la sensación de crisis no se va de la población y no crece el gasto en bienes duraderos (los que de verdad importan) como para justificar que se invierta más. Si además los precios no suben ni se espera que lo hagan, no tiene sentido acumular stock de productos con lo que no aumenta la producción.

De este modo, es más fácil para el ahorro elegir la inversión en bolsa, por ejemplo, que el emprendimiento. Y para los bancos es mejor el mercado de deuda, por muy poca rentabilidad que ofrezca, que el crédito ya que los programas de BCE les proporcionan un beneficio casi seguro con menos riesgo, incluso en tipos negativos ya que compran barato y venden más caro. Y las grandes empresas, como ya hemos visto en los EUA, prefieren comprar sus propias acciones que aumentar tamaño y crear empleo y en concreto las españolas cada vez miran más al exterior, donde parece que puede haber más crecimiento económico y mayor consumo. Si además a todo esto añadimos la inestabilidad política española y los problemas de la banca, todo suma para que, aunque pudiera mejorar la bolsa, la economía pierda ritmo. Que lo recupere puede depender mucho del contexto internacional de nuestros vecinos de la Eurozona (el 67% de nuestras exportaciones se quedan en nuestro continente) y estoy seguro que algo tiene que influir positivamente todo lo que hace BCE.

Por desgracia, creo que los efectos del BCE son positivos pero a corto plazo –no porque sus resultados sean espectaculares sino porque su inacción nos llevaría a un crash debido sobre todo a la artificialidad de esta “unión”- pero son los cimientos de una gran crisis en el medio plazo. Difícil saber qué es mejor, si una fuerte caída rápida o una recuperación falsa que nos hará caer más y desde más arriba. Personalmente, soy más de lo primero, llevo desde 2008 defendiendo que debían caer los bancos y empresas ineficientes, sufrir mucho menos tiempo y hacer limpieza rápido y no retrasar lo inevitable y vistos los resultados en España creo que tuve razón pero el coste político –que por ejemplo sí asumió Alemania en 2009 cuando su PIB cayó más que el español- retrasa las decisiones más complicadas. Quizás por eso la mayoría de los gestores políticos son cortoplacistas. En cualquier caso, el mayor problema de España a día de hoy es que a día de hoy las cuentas no salen. De eso hablaremos el próximo miércoles.

 

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