A propósito de las elecciones en Grecia de este fin de semana

La situación de la deuda de Grecia no es comparable a las de ninguno de la Eurozona ya que la mayor parte de lo que debe no es a bancos o inversores/especuladores sino que su principal deudor son los europeos ya que son instituciones públicas europeas (países y BCE) los que financian al país heleno y con unas condiciones muy favorables. El 80% de su deuda está en manos de organismos internacionales y los bancos extranjeros tienen una participación bajísima en comparación a otras naciones de la misma área económica:

Grecia ha recibido hasta la fecha más de 250.000 millones la mayor parte de la UE y pese a haber realizado ya una quita del 70% sobre la deuda en manos privadas, su nivel de deuda sobre el PIB sigue en el 174%: 314 mil millones de euros, frente a unos 180 mil millones de PIB. La economía griega funciona gracias a las ayudas permanentes de Organismos Internacionales y a la financiación que el BCE sigue ofreciendo a los bancos griegos, los cuales quebrarían sin esta vía fácil y barata. Esta tabla refleja los 245 mil millones de € de deuda griega que asume cada miembro de la Eurozona y en qué medida:

Country Percentage Greek Debt Responsibility
Austria 2.78% 6.79875
Belgium 3.47% 8.49317
Cyprus 0.20% 0.479465
Estonia 0.26% 0.62671
Finland 1.79% 4.3904
France 20.32% 49.79527
Germany 27.06% 66.308515
Greece 2.81% 6.88009
Ireland 1.59% 3.88913
Italy 17.86% 43.75651
Luxembourg 0.25% 0.611765
Malta 0.09% 0.221235
Netherlands 5.70% 13.96451
Portugal 2.50% 6.12892
Slovakia 0.99% 2.42795
Slovenia 0.47% 1.151255
Spain 11.87% 29.076355
Eurozone 17 100% 245

Así pues, la idea de que un nuevo gobierno allí se negara a abonar la deuda -porque lo de “renegociarla” tiene poco margen ya que ya ha sido rebajada en intereses y alargada en vencimientos y ya hubo una importante quita como dije antes- se provocaría un conflicto diplomático grave con sus socios y una posible quiebra del país y de su sistema financiero. Recuerdo que yo fui de los pocos que criticó con dureza el primer acuerdo de rescate –luego hubo más aumentando el importe cada vez- a Grecia que motivó el 10 de mayo de 2010 la mayor subida bursátil en un día de la historia del Ibex. Mucha gente sigue diciendo que aquello salvó la Eurozona cuando lo que hizo fue iniciar su agonía. Insisto en lo que dije entonces: Grecia debió quebrar e incluso salir temporalmente del € pero se empeñaron en aprobar un rescate que lo único que ha provocado es que el PIB griego haya batido el récord de ser el que más ha caído de la historia en menos tiempo en tiempos de paz -con el considerable sufrimiento de la población- por lo que el ratio deuda/PIB sigue siendo insostenible. Y eso sin tener en cuenta el factor contagio que tanto daño hizo. Ahora la situación es peor que entonces ya que corre peligro muchísimo dinero público y el factor contagio sigue tan presente como entonces por mucho que Merkel se marque faroles.

Cierto es que a nadie le interesa ese escenario –incluso las encuestas dicen que los griegos que votarán a Syriza están mayoritariamente a favor de mantener a su país dentro de la Eurozona- y se supone habrán negociaciones para evitarlo –cuyo resultado seguro volverá a costarnos dinero a todos los europeos- pero la idea de que el próximo gobierno se niegue a cumplir los compromisos adquiridos por el actual va a ser la primera gran prueba de fuego de la fortaleza de la Eurozona desde el breve pero intenso episodio del corralito chipriota. Y me parece que no va a ser la última este 2015. En cuanto a los ciudadanos griegos, tengo el convencimiento que si hubieran quebrado en 2010 hoy estarían mejor pero tirar ahora por la borda 5 años de sufrimientos que han conseguido que en 2014 reboten las cifras macro y optar por una ruptura con el resto de la Eurozona a corto plazo puede provocar tal shock que dudo les merezca la pena. En cualquier caso, la decisión es suya. Lo más probable según las encuestas es que nadie pueda formar un gobierno estable por lo que es de suponer que, por la cuenta que les trae, la UE apoye monetariamente –con nuestro dinero una vez más- a aquellas opciones no rupturistas. Pero la inestabilidad política puede prolongarse meses.

 

Share Button

Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
Esta entrada fue publicada en economía. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *