A veces debemos ser prácticos

Los científicos han demostrado que cuando vemos algo y cuando recordamos haberlo visto se iluminan las mismas zonas de nuestro cerebro. Gracias a los modernos scaners podemos demostrar que en el fondo es lo mismo para nuestro cerebro lo que pasa o lo que creemos que pasa, y con ello pretenden concluir que no podemos estar seguros de la realidad que nos rodea. Desde luego es un argumento atractivo y está basado en experiencias ya que es totalmente cierto que asumimos como real lo que percibimos cuando la percepción depende de tantos factores que nos es imposible saber si nuestra perspectiva es correcta.

Pero muchos teóricos amplían ese argumento para hacernos creer que vivimos en una especia de “matrix”, que hay universos paralelos, que deberíamos poder recordar el futuro al igual que recordamos el pasado si las teorías de Einstein son correctas, que en el mundo subatómico la realidad se distorsiona hasta tal punto que algo puede ser y no ser al mismo tiempo…  Probablemente todo eso sea cierto y son posibles muchas dimensiones en el mundo y yo soy un gran admirador de la teoría de la relatividad de Eisntein (libro que comprendí hasta que expuso su primera fórmula). Es cierto que si viajamos en un tren creemos que son los postes telefónicos los que se mueven, es cierto que el concepto de velocidad en nuestro cerebro es muy diferente cuando volamos en avión tranquilamente a 900 kms/hora que cuando vamos en motocicleta a 125 kms/hora y nos confunde, y también es cierto que no podemos fiarnos del observador que mira desde fuera pues se ha demostrado que el observador siempre influye en los acontecimientos. Sí todo es cierto pero ¿Tiene alguna utilidad práctica en nuestra vida cotidiana?

Es cierto que a veces creemos que nos pasan cosas por segunda vez o que soñamos profecías, hay numerosos hechos inexplicables en nuestra vida pero hasta que lleguemos a solucionar científicamente todas esas dudas lo único que nos queda es fiarnos de nuestros sentidos. No somos capaces de imaginar un color que no hayamos visto antes, toda nuestra estructura mental está basada en nuestras experiencias, una cosa es ser espirituales, creer en fuerzas que van más allá de la física que conocemos y otra muy diferente es que creamos que sepamos cómo interpretar esas fuerzas. Carl Sagan, el divulgador científico, decía que no era posible que los planetas influyeran en nada en el bebé que acababa de nacer pues la influencia gravitatoria del médico que atendía el parto era mayor que la de Júpiter y de ese modo criticaba la creencia en horóscopos. Yo no sé si hay alguna fuerza planetaria que no sea la de la gravedad que pueda influir en nosotros -y creo que no hay que reducir las opciones a las energías que ya conocemos- pero sí que sé que nadie es capaz de interpretar la influencia de una fuerza sobre una persona ignorándolo todo de esa fuerza. No es lo mismo creer que interpretar.

Y ya que antes cité a Einstein, éste salía de un homenaje por su 72 aniversario el 14 de Marzo de 1951 y frente al acoso de fotógrafos y reporteros gritó varias veces “¡Basta ya!” y finalmente sacó la lengua con la intención de “estropear” las fotos.

 

   En lugar de eso, como una comprobación práctica de la relatividad, resulta que pasó a la posteridad con esa imagen en la que la inmensa mayoría creemos que se resume la simpatía de un genio cuando fue un gesto de cabreo y agobio similar a la reacción de cualquier famoso de bajo nivel cultural ante los “paparazzis”.

Al fin y al cabo vivimos en un planeta minúsculo dominado por una pequeña estrella…se sabe que hay cientos de miles de millones de estrellas y muchísimos más planetas. Aunque vivamos 100 años, sólo el planeta en el que estamos tiene 4.5 millones de años y nuestra raza, el homo sapiens-sapiens, un mínimo de 25 mil años…así pues no le podemos dar tanta importancia a nuestra existencia en este planeta. Precisamente por todo esto, creo que deberíamos vivir como si el tiempo y el espacio no tuvieran importancia porque en el universo nuestro tiempo y nuestro espacio no significan nada . Dejemos de teorizar tanto y no olvidemos que la felicidad debe ser nuestro objetivo, y ésta puede consistir simplemente en pasar un buen rato…leyendo un blog por ejemplo.

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Acerca de DROBLO

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Una respuesta a A veces debemos ser prácticos

  1. rcalber dijo:

    Pues ahora que lo mencionas y en relación con el tema de las religiones, Einstein tuvo problemas con el Universo cuantico porque no concebía que Dios dejara cosas al azar.

    Eso le alejó de los científicos que continuaron el camino que el mismo lideró.

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