artículos publicados en mediacom

Aparte de las especulaciones periodísticas típicas sobre crisis de gobierno o disensiones dentro del PP, hay unos hechos concretos que determinarán la evolución política en el 2009 y éstos son básicamente las elecciones territoriales y la crisis económica.

   La primera gran cita es el 1 de marzo, es decir casi ya mismo, en Galicia y Euskadi. El PP es evidente que an Galicia ganará de calle pero como necesita la mayoría absoluta para gobernar y hace 4 años se quedó a un escaño de ella, o la consigue (algo que las encuestas no reflejan a pesar de la crisis económica) o será considerado un fracaso, sobre todo para Rajoy. Y es que el candidato gallego, Feijóo, es el modelo del giro que parece quiere dar Rajoy a todo el partido: un líder joven poco beligerante con los nacionalistas.

   En cuanto a las elecciones vascas, trasladando datos de las últimas elecciones generales muchos creen que el PSE ganará e incluso se especula que obtendrá el apoyo del PP para evitar un nuevo mandato de Ibarretxe. Pero yo no lo veo tan sencillo, primero porque en Euskadi, como en Cataluña, suelen ser diferentes los resultados en autonómicas –donde se vota más nacionalista- y en generales. Segundo, porque el PSOE en general ha sufrido un gran desgaste desde marzo del 2008 por culpa de la crisis económica y tercero, porque si no se permite que se presenten a las elecciones partidos que ocupen el espacio otrora ocupado por Batasuna, el PNV puede verse muy favorecido por esos votos sin otra alternativa. Con lo que sólo me parece seguro el fracaso del PP en esas elecciones ya que o será testigo de una nueva –y extraña aunque lleve ya años- coalición “burguesía vasca con izquierda” o tendría que verse obligado a apoyar a Patxi López, como el PSOE tuvo que apoyar a UPN en Navarra, a regañadientes (hay que tener en cuenta que el PSE lleva –a pesar de sus aparentes diferencias- 4 años ayudando al PNV a sacar adelante sus Presupuestos en Euskadi y a su vez el PNV le está devolviendo el favor al PSOE en Madrid). Para colmo el candidato del PP –Basagoiti- es otro hombre de Rajoy y su fracaso –salvo milagro- será utilizado también como arma arrojadiza tanto por los otros partidos como por el ala más “cañera” del PP, que no ha perdonado lo que ellos entienden como traición a María San Gil.

   No he dicho nada ni de UPyD y de IU pues creo en estas dos citas tendrán poco peso pero sí es posible se vean favorecidas en las europeas del 7 de Junio, en las que el argumento del voto de castigo es más utilizado que el del voto útil. Por el mismo motivo, si la crisis sigue profundizándose es muy posible el PSOE pierda esa convocatoria y por fin Rajoy pueda tener alguna buena noticia para su partido y para su proyecto. Esa previsible derrota sí puede ser una buena excusa para que ZP ejecute una amplia remodelación de gobierno –tan necesaria a mi juicio.

   En cualquier caso, mientras pueda ir sacando con apoyos puntuales los Presupuestos Generales del Estado, los sindicatos y gran parte de los medios sigan sin ejercer oposición, y el contexto económico internacional siga tan pésimo como para justificar la crisis en España, no es de esperar que ZP tenga muchos problemas hasta las elecciones municipales de 2011, por mucho que la oposición sueñe con un adelanto electoral en 2009.

   ¿En qué afecta todo esto a los ciudadanos? Aunque hubiera cambios, salvo que volviera a gobernar el PP en Galicia (ni idea si para bien o para mal pero seguro detectarían cambios), me parece que ni los vascos con un gobierno de Patxi López ni los españoles con un PP vencedor de las Europeas notarían demasiado la diferencia, más cuando nuestro principal interés está en la situación económica. El gobierno ha hecho muchas promesas optimistas y a corto plazo –al menos parte del gobierno como Corbacho y ZP- pero con unos Presupuestos con cifras desfasadas, falta de soluciones rápidas y un contexto internacional que se limita a esperar y confiar en Obama como si tuviera las soluciones en el bolsillo y las fuera a sacar en cuanto pise la Casa Blanca, me temo que irán paralelas la crisis económica y la pérdida de fe en la clase política.

*-*

            Cada año a finales de noviembre, desde el 2004, escribo una carta a mi hija Alba coincidiendo con la fecha en que la conocí en 2003, cuando ella tenía 15 meses:

http://droblo.blog.im/520/V+-+Carta+a+mi+hija+Alba.html

http://blog.iespana.es/droblo/post/177191-v-carta-a-mi-hija-alba

http://blog.iespana.es/droblo/post/518170-v-viernes-dia-de-mis-propias-vivencias-carta-a-mi-hija-alba-y-3

   Y este año la empecé con el siguiente primer párrafo:

“Cuatro años ya que te cogí por vez primera en brazos en un edificio público de una fea ciudad denominada Nanchang. Has pasado de ser una nena sucia llena de mocos a la que dejaban el pijama puesto en invierno debajo de la ropa para luchar contra el frío y le daban una grumosa papilla de arroz y -en temporada- alguna mandarina para comer, a una niña de cinco años a la que no sólo no le falta nada, además le sobran estímulos materiales.”

   Y decidí este año no hacerla pues es tal el miedo que siento a que se convierta en lo que parece que se está convirtiendo (una niña mimada y consentida que sólo piensa en sí misma) que opté por no dejarla como recuerdo una carta que sería una sucesión de mis dudas y temores y que probablemente sería injusta con su larga lista de cualidades, que yo obvio porque me preocupa más lo malo que lo bueno. Para colmo el momento crítico de salud que está viviendo su madre y que me permitía albergar alguna esperanza sobre un cambio de actitud de la niña, ha confirmado mi impresión acerca del tremendo egoísmo infantil. Y eso es lo mejor, aunque me llamen tonto, que no es un defecto de mi hija, es algo típico de todos los niños preocuparse a esas edades del momento en que viven, de si es placentero o no, y sólo si no lo es echan realmente de menos a sus padres. Pueden estar todo el día jugando en un parque con otros niños que apenas conocen y sólo acordarse de su madre si se caen o tienen hambre.

   Es pues mi decepción hacia mi hija –por este “egoísmo”- una frustración hacia el género humano, que instintivamente va tan a lo suyo como el cachorro de león que le roba la comida a su hermano más débil, y que, a pesar de la educación familiar y escolar mantiene esa premisa presente durante toda la vida. El que además no tenga concepto de lo que es la autoridad, que sea materialista y que reciba demasiados mimos, sí que es culpa de la escuela, la sociedad, y la familia pero de qué sirve resolver todo esto –si se pudiera, que es bien difícil- si lo básico, el ser buena persona, choca contra una herencia genética tan fuerte. ¿Cómo combatirla?

   Durante siglos y aún en la actualidad muchos son o han intentado ser buenas personas por miedo al infierno o por esperanza en el cielo (incluso en el mundo islámico tenemos ejemplos de terroristas suicidas que se matan y asesinan creyendo que Dios les recompensará por su labor destructiva), a mi eso no me vale. Yo soy bueno porque me siento mejor conmigo mismo siéndolo y no creo vaya a recibir nada a cambio por ello y desde luego me niego a que mi hija sea buena por motivos ajenos a su propia satisfacción personal. ¿Cómo conseguirlo? Yo tardé muchos años, hice daño a mucha gente con mi egoísmo antes de comprender que no merecía la pena e imagino que incluso algo de esa “maldad” hay todavía en mi. Tampoco seré capaz de enseñarla algo que yo no he aprendido jamás: vacunarse contra el dolor del egoísmo de las personas que nos importan.

   Decía Pestalozzi ( http://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Heinrich_Pestalozzi ) que el mayor crimen de la educación tradicional era el intentar enseñar algo a un niño…creo tenía razón, hay que esperar que ellos solos aprendan. Espero que no sea del ejemplo que aprendan, porque lo que va a percibir mayoritariamente de este mundo que nos rodea es exactamente lo contrario de lo que yo desearía: “Para no sufrir lo mejor es no sentir”.

   Esperemos que con el nuevo año se me pase la depresión navideña que llevo encima…

PD – Algo que me encanta de mi hija es su lógica, por ejemplo ella no habla sola ni habla con sus muñecas, ella dice que como las muñecas no saben hablar, ella habla por las muñecas, como haciéndolas un favor.

*-*

Se hace necesario para gozar de cierto grado de felicidad el ser capaces de abstraernos de todas las desdichas que hay en el mundo. El otro día visioné una gran película de Costa-Gavras (“Amén”) en la que denunciaba la falta de compromiso de la iglesia católica –y de las protestantes- durante el Holocausto judío. Cuando Hitler intentó oficializar una ley de eutanasia la movilización social y la protesta de las iglesias lo impidieron pero nada hicieron contra el gaseamiento de los judíos. Esto no nos debe sorprender, como institución humana la Iglesia a lo largo de la Historia tiene tantos episodios de complicidad con el “Mal” (como el silencio ante la “desaparición” de ciudadanos durante la dictadura argentina para no irnos al Medievo) y ha mostrado desde sus inicios tanta soberbia (partiendo de su pretensión de interpretar lo que Dios quiere y no quiere que hagamos) y tanto instinto de supervivencia (ya he comentado en este blog como gran parte de los primeros mártires cristianos lo fueron porque se negaban a guerrear en las legiones por ser pacifistas y en pocos cientos de años, en cuanto fueron la religión oficial del Imperio Romano, empezaron a animar a los cristianos a ser buenos soldados) que no es extraño no se mostraran demasiado belicosos con Hitler hasta no comprender que no iba a ser el dueño del mundo.

Pero salvando el tema eclesiástico, es difícil creer que cientos de miles, millones de buenas personas hayan estado tantas y tantas veces de acuerdo con actitudes brutales que pasan en el mundo, sólo es explicable por nuestro propio instinto de ser felices, ¿Cómo si no se explica que gocemos de un edredón sabiendo que estamos a cero grados y en el banco de la esquina haya una pareja durmiendo? ¿Cómo podemos entretenernos con un partido de fútbol cuando en lo que dura, tanto sufrimiento y tanta injusticia se han cometido en el mundo? No hace mucho leí que es un error echarse las culpas por lo malo que pasa en el planeta, que si pensáramos así es como si creyéramos que matamos a alguien por comprar comida para el perro en lugar de destinar ese dinero a un moribundo congoleño.

Y entiendo que es cierto pero realmente, ¿Alguien se siente culpable de algo? Creo que no, y estoy de acuerdo que para nuestra salud psicológica eso es lo mejor, pensar en positivo y disfrutar de los pequeños detalles…Claro, que si no debemos sentirnos culpables por lo malo que hay en el mundo y lo que sufren otros miembros de nuestra misma raza (debido principalmente a nuestra característica más común: el egoísmo), lo coherente sería que tampoco nos sintiéramos orgullosos de nuestros éxitos como humanos cuando lo cierto es que aprovechamos cualquier excusa para hacerlo, desde un récord olímpico hasta el enviar un artefacto a Marte…

Pero el caso es que hemos aprendido a vivir con eso y cada día me convenzo más de la importancia de las pequeñas cosas como principal aporte a nuestra salud mental. La felicidad es algo etéreo, se compone de pequeños momentos que al hacer balance nos asombran: los mejores instantes son la lectura de un libro, una melodía, una película o una serie de TV, un recuerdo del contacto con alguien (que probablemente la memoria ha manipulado para que sea más grato de lo que fue), una brisa fresca cuando tenemos calor, una manta cuando tenemos frío, mear cuando llevamos un buen rato queriéndolo hacer…

Sí, es cierto que la familia, el trabajo, los amigos, el dinero… son la base de nuestro vagar por el mundo y su falta nos lleva a la tristeza en la mayoría de los casos pero nuestra memoria sensorial, que es la que más influye en nuestro estado de ánimo, recuerda más un paisaje de las últimas vacaciones que nos caló hondo que el que las pudiéramos disfrutar con el dinero obtenido trabajando durante meses.

Ahora estamos en una época –la navideña- donde parece obligado primar las apariencias sobre los sentimientos pero es tan buen momento como cualquier otro para valorar –por desgracia no sólo por su intensidad, sobre todo por su escasez- esos pequeños momentos, esas sensaciones que llenan nuestra minúscula y muy limitada existencia en este vasto universo que tan importante –y vital- nos es.

*-*

Eres de derechas si…

Estás a favor de la energía nuclear
Estás a favor de los productos transgénicos
Crees que Franco es alguien de la Prehistoria
Crees que Castro es un dictador más y que el Che
no fue ningún héroe
Crees que el Compromiso de Kyoto es irrealizable
No eres nacionalista de tu comunidad autónoma
No crees que el hombre tenga tanta influencia en el
cambio climático
No entiendes tanta movilización por el Prestige y la
ausencia de movilizaciones por los vertidos de Algeciras
No te gusta la política exterior ni de Irán ni de Rusia
Quieres que privaticen las televisiones públicas
Crees que hay demasiadas subvenciones a ONG´s
Estás en contra del sistema electoral por circunscripciones
Crees que la globalización es un bien para la Humanidad
Estás en contra de la eutanasia
Te cae bien Bono

*-*

Eres de izquierdas si…

Eres ateo
Eres ecologista
Eres republicano (antimonárquico)
Crees que el bloqueo a Cuba es injusto y excesivo
Estás a favor de la despenalización del aborto
Te da igual que haya bodas gay o hetero
No eres nacionalista de tu país
Crees que los toros son disfrutar de
un acto de violencia contra un animal
Crees que la Constitución es demasiado imperfecta
y debería rehacerse y volverse a votar
No te gusta la política exterior de Israel ni de los EUA
Crees que la Iglesia debe autofinanciarse
Crees en el derecho de autodeterminación
Crees es absurdo que España tenga tantos soldados en
el extranjero
Te gusta el cine de Almodóvar y te aburres con el de Garci
Te cae bien Gallardón

Personalmente, he debido encontrar el centro…

 *-*

El lunes a las 6 de la tarde ingreso con mi propio pie para someterme el martes a una operación de extracción de riñón. Nada más llegar me obligan a ducharme con un jabón muy fuerte, me ponen una vía en el brazo y me dan una cena consistente en una sopa insípida y en bacalao rebozado. Luego me enteré que el bacalao también se lo dieron a los que tenían dieta baja en sal… A partir de las 12 ni comer ni beber puedo y ,si bien me ayudó el portátil y las películas en dvd que traje conmigo a dormirme tarde, no resulta muy agradable la noche y la paso muy incómodo. Por otra parte traen a la habitación a mi compañero que acaba de someterse a una operación de cáncer de próstata.

Al día siguiente llega un auxiliar y me afeita a lo vivo, sin espuma ni crema, toda la barriga…y otra vez a la ducha. Ducha que por cierto es para dos habitaciones, luego la compartimos cuatro personas y –aún más raro- las otras dos son mujeres. El caso es que el jabón fuerte unido al afeitado que me acaban de hacer me provoca un escozor tal que toda la barriga se me pone colorada…

Con hambre y sed van pasando las horas hasta que llega el momento de llevarme al quirófano, a eso de las 2 de la tarde. Antes de hacerlo me tienen sobre una camilla en una especie de almacén farmaceútico donde me van inyectando anestesia. Aún estoy consciente cuando entro en el quirófano y me fijo en sus extrañas luces. Me han vendado las piernas, pienso es por el frío que se siente allí. Mi siguiente recuerdo es la sensación de despertar de una pesadilla, me entra una tiritona muy fuerte y noto que me están trasladando a la sala de reanimación. Antes de llegar vomito lo que debe ser la anestesia. La fuerza del vómito sumada a la presión de las grapas de acero inoxidable que cubren mis heridas me dejan agotado y mi cara debe expresar tal estado de ánimo que quien me ve se asusta. Tras unas horas en esa sala de reanimación en la que recuerdo sobre todo la presión del aparato de la tensión que periódicamente se hincha y se deshincha y la ultrairritación de mi garganta (imagino por las intubaciones), me pasan a la habitación cerca de las 2 de la mañana. Estoy tan grogui que abro el móvil para ver la hora y empiezan a entrarme mensajes y llamadas perdidas pero no soy capaz de enfocar la vista lo suficiente como para leer el nombre de los remitentes. Con todo, a las cuatro pido por favor más droga para poder dormir, los dolores y el malestar hunden mi estado de ánimo. Me explican que en el tipo de operación que me han hecho meten un gas a presión que separa los órganos y facilita la intervención pero que es muy difícil expulsarlo luego del cuerpo. Durante días cuando me muevo siento punzadas en el hombro derecho muy dolorosas y es porque es la terminación de un nervio al que afecta mucho dicho gas…

Pero va pasando, con todos los medicamentos y el inicio de la dieta de líquidos (por ejemplo, de cena una sopa caliente y una fría) y las distracciones de la selección de películas que me llevé para verlas en el portátil (menos mal porque sólo el último día de hospital pude leer más de 10 páginas seguidas de un libro) se van pasando los días: un yogur dio el paso a la dieta de sólidos y marca un antes y un después en la fuerza del cuerpo, tras la primera tostada ya me atrevo a levantarme para sentarme en el sillón y pronto estoy de nuevo duchándome yo sólo (por desgracia sólo un día me lavaron entre dos enfermeras, qué gusto, me sentí como un faraón), sin sonda y sin ningún alimento por vía intravenosa. La comida no mejora y no sólo es mala, además roza el absurdo como la vez que pusieron sopa de fideos de primero y fideuá de segundo (por cierto una fideuá que tenía los mismos ingredientes que el arroz tres delicias pero trocando el arroz por fideos).

Y esa es mi historia, me quedé gratamente sorprendido de la capacidad de trabajo de enfermeras y asistentes y muy decepcionado –aparte del capítulo grastronómico- de las instalaciones y del bajo nivel de limpieza. Por lo demás, me queda volver para que me quiten las grapas (hasta el día 18 he de llevarlas) y me hagan alguna cura pero no noto el tener un riñón menos y ha resultado agradable comprobar cómo aún hay personas que se preocupan por mi salud aunque haga meses e incluso años que no las veo en persona. Es lo que tiene vivir tan lejos de los amigos pero sentirlos tan cerca.

Con este relato doy por finalizado ya este tema en esta web pues como bien sabéis éste no es un blog donde hable mucho de mi, creo hay temas más interesantes y si bien estoy gratamente sorprendido de haber recibido estos días más visitas que en todo el mes de noviembre y más comentarios que nunca, espero volver a centrar el blog en su temática habitual. Gracias a todos.

*-*

Mientras leéis estas líneas estaré en el hospital –sin ordenador y sin portátil- recuperándome de una operación en la que me han extraído un riñón sano para una donación. El proceso ha sido largo y plagado de análisis médicos de todo tipo pero me llamó la atención el penúltimo trámite que consistió en lo siguiente:

-Ir de mi casa al hospital, esperar a que llegaran otras personas, marchar en dos taxis al Registro dejando el taxi en espera, esperar ante un despacho, firmar un papel ante el juez y su secretaria diciendo que daba autorización para la extracción, volver al taxi y del taxi al hospital de nuevo para, desde allí, irme a mi casa.

   Partiendo de lo absurdo que resulta tener que ir a un hospital para a su vez ir a otro sitio y de lo costoso de los taxis –pagados con dinero público, por supuesto-, lo que más atención me llamó fue que durante esas dos horas, y por un trámite burocrático de imperativo legal, 4 personas que íbamos a donar un riñón tuvimos ocupados a un cirujano, un nefrólogo y a otro médico que es coordinador de trasplantes. Para un paciente que había de hígado les valía el mismo coordinador que a nosotros pero el sólo monopolizaba a otro cirujano y a su especialista. Resumiendo: 5 médicos para 5 pacientes sin necesidad de diagnóstico alguno.

   Es un ejemplo más de cómo trámites burocráticos dificultan la labor médica. Eso lo podemos ver también en los médicos de cabecera que pasan casi tanto tiempo rellenando recetas como ocupándose del paciente.

   Yo he tenido en general malas experiencias médicas en los hospitales (http://blog.iespana.es/droblo/post/147084-v-me-dio-tiempo-a-decir-me-cago-en-la-puta ) y aunque el coordinador en una entrevista muy desagradable –queriendo saber si alguien me obligaba a la donación pero con tan poco tacto que parecía querer convencerme que no donara- afirmó que nunca se les había muerto ningún “donador” en la operación, es posible que ahora ya no esté vivo.

*-*

No es la primera vez que comento en este blog que lo que más me preocupa de Internet no son los contenidos sexuales o radicales sino el que demasiadas personas se crean los contenidos simplemente por salir en una web (http://blog.iespana.es/droblo/post/206900-v-lo-negativo-de-internet ). La libertad de la red ha provocado que sea imposible regular la veracidad de los contenidos y una de las páginas más visitadas (la wikipedia) que es considerada como si fuera una enciclopedia, está demostrado que está plena de inexactitudes. En aquel artículo criticaba el enorme poder de Google dirigiéndonos en el camino que ellos deciden cuando buscamos algo y la falta de responsabilidad de muchos bloggers al hacer muchos “copy-paste” sin cerciorarse de la veracidad de la fuente.

¿Por qué vuelvo a este tema que aparentemente no tiene solución? Porque me ha escandalizado una noticia que leí el otro día (http://www.gaceta.es/06-11-2008+publicaciones_online_ganan_mas_dinero_que_cine_musica,noticia_1img,24,24,37357 ). En el artículo, enfocado desde un punto de vista económico, deja caer un dato a mi juicio espeluznante:

De acuerdo con los datos facilitados por el Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD), las fuentes de información más fiables para los consumidores son las opiniones de los usuarios (78 por ciento); los periódicos (63 por ciento) y los comentarios de los internautas (el 61 por ciento).
Yo escribo en una web un par de días por semana (www.euribor.com.es ) que tiene varios foros y en el principal es raro el día que no se superan los 250 comentarios con 100 personas diferentes escribiendo con total libertad. A pesar de que a veces escribo yo, hoy por hoy es una de las webs financieras con más visitantes únicos al día: hay días que sobrepasan los 100 mil aunque creo la media debe estar en unos 65 mil y teniendo en cuenta que sólo hay un artículo es probablemente el más leído ese día de esa temática en la red en España. Pues yo me sorprendo mucho con algunos “foristas” que preguntan a otros desconocidos por cuestiones muy importantes confiando en sus respuestas: cuestiones fiscales y financieras cuya respuesta, caso de ser errónea puede provocar en el que confía en ella problemas económicos e incluso legales. Según esa encuesta, 6 de cada 10 lectores de dicha web confía en los comentarios de los internautas en el foro, incluso serían 8 de cada 10 si uno reconoce ser “consumidor” (por ejemplo si alguien pregunta por unas condiciones de un banco y otro dice que es cliente de ese banco automáticamente aumenta su prestigio como fuente).

Por suerte en el ejemplo que he puesto al haber tantos visitantes y participantes es sencillo para los demás el corregir o matizar algunos comentarios erróneos. Pero hay muchos comentarios en muchas webs con muchas menos visitas y donde nadie se molesta en resolver estos defectos. Casi todos los periódicos digitales tienen una sección de intervención de lectores con comentarios y muchas veces sólo se ven los últimos para ahorrar espacio luego es posible que un lector no aprecie las puntualizaciones (caso de haberlas) y si hablamos de foros…raramente están supervisados y de hecho se cuela mucho spam así como posturas radicales (desde política a xenofobia) que no vienen al caso.

Los que escribimos en la red tenemos la responsabilidad de ser veraces y creo la mayoría lo intentamos pero yo detecto a menudo que el error –ya no hablo de la mala intención- es muy sencillo. Yo estoy suscrito a varios sistemas de información y uno de ellos, que es muy común creo en muchos particulares y columnistas financieros, es el de Marketwatch. Con un retardo de minutos llegan noticias vía mail y que yo sepa –y llevo varios años suscrito- siempre han sido certeras y cuando no lo han sido han mandado rápido otro mail con la información correcta. Sin embargo, el otro día por la mañana abrí el correo y tenía una noticia de madrugada en el que Marketwatch informaba del mínimo de la bolsa china en 26 meses. Como da la casualidad que yo llevo una hoja de Excel donde actualizo datos de varios índices, incluida la bolsa de Shangai, me di cuenta que no era cierto, ni siquiera había tocado el mínimo del 2008. Pero en al menos dos periódicos digitales ese día comentaron lo del “mínimo de 26 meses”.

Como se puede apreciar ni Marketwatch -que esta vez no mandó otro mail aclaratorio- se escapa de equivocarse y repito que bajo mi experiencia es sólo una excepción en años y la verdad el dato en sí no creo sea importante pero, ¿Cuántas personas en el mundo habrán recibido esta información falsa como cierta y cuantos a su vez la habrán reproducido a su vez? Y si ellos pueden equivocarse, ¿Cómo 6 de cada 10 se fía de un desconocido de un foro de Internet? ¿Cómo saber que en los foros donde se pregunta por objetos de consumo para comprarlos no hay opiniones partidistas y es la propia tienda la que dice ser un usuario satisfecho?

Internet es una gran ayuda, mi vida no sería la misma sin la red y estoy muy agradecido a esta tecnología y a tantas personas anónimas que me proporcionan tanto pero debemos ser menos confiados para evitar ser manipulados sin ser conscientes de ello.

*-*

En un mundo ideal no habría tiranos ni países que explotaran a otros y ante su posible existencia, una Organización de Naciones Unidas debería utilizar todas sus armas (diplomáticas, comerciales, económicas e incluso bélicas ya que tendrían un ejército multinacional propio) para evitarlo. De hecho, tal organización velaría por el cumplimiento de unos derechos humanos básicos en todo el mundo que estarían -por supuesto- por encima de la posible independencia en la forma de gobernarse de cada país. Como tal organización no existe, el que tiene suficiente poder es el que determina qué tiranos pueden permanecer en sus cargos y cuales no. Ese ha sido el caso de los Estados Unidos.

Ellos decidieron entrenar y armar a unos radicales islámicos para dejar en evidencia a la URSS en Afganistán y ahora echan de menos un rival de carne y hueso como era el “Telón de Acero”, con un teléfono rojo para comunicar con él en lugar de tener como enemigos a docenas de comandos por todo el mundo que en cualquier momento pueden provocar otro 11-S. Esto no significa que todo lo hayan hecho mal, ellos ayudaron a Europa en dos guerras mundiales y, más recientemente, frenaron a los serbios en Yugoslavia ante la pasividad europea y sin apoyo de la ONU. Y ojalá hubieran intervenido cuando la matanza de hutus y tutsis en África…

Y cuando empezó la guerra de Irak, yo pensé que si yo puedo elegir prefiero un gobierno prooccidental allí que el del genocida Hussein y si USA está dispuesta a perder vidas y millones de $ por acabar con un tirano, allá ellos. Pero si en la Primera guerra del Golfo, tras llevar allí cientos de miles de soldados, no se atrevieron a ocupar el país, esta vez se empeñaron en “liberarlos” y, como les pasó en Afganistán en los años ´80, dieron alas a los radicales islámicos en el país menos religioso de la zona. Y el problema ya no es sólo norteamericano a pesar de sus más de cuatro mil soldados muertos, la catástrofe humana y económica de aquello se ha universalizado.

Centrándome en el aspecto económico y tomando cifras del nobel de economía 2001 Stiglitz que publicó en marzo de este año, el coste es de 3 billones de $. Ahí no se incluyen la asistencia a veteranos, los gastos médicos derivados de la contienda, la rebaja de productividad de los familiares de dichos veteranos heridos, los intereses de la deuda que habrá que pagar para cubrir ese coste, la influencia de la contienda en la subida del petróleo… Pero lo peor es que no podemos descartar que la profundidad de la actual crisis venga de esos gastos.

Esta crisis empezó por la crisis inmobiliaria norteamericana y el que las condiciones de esas hipotecas no exigieran una responsabilidad individual -como en España- siendo el único aval que exigieron los bancos el propio valor de la casa. Cuando la casa comenzó a valer menos de lo que los hipotecados debían al banco, éstos renunciaban a ella y pasaban el problema al banco. Banco que había emitido y vendido por todo el mundo titulizaciones hipotecarias basadas en dichas hipotecas. Bien, ese es el origen pero lo verdaderamente grave de aquello fue que provocó que los bancos se quedaran sin liquidez y, de hecho, todas la medidas para arreglar el problema de liquidez del sector financiero USA suman –según datos de Antonio Iruzubieta, miembro de la Certified European Financial Analyst- 2.7 billones de dólares (adjunto abajo el desglose). La conclusión es evidente…

Con todo, lo peor de esos 3 billones (que probablemente, como he explicado, serán más) es que es dinero tirado a fondo perdido. El único retorno de esa “inversión” sólo puede proceder de los impuestos que paguen las compañías que ganen contratos en Irak…una cantidad irrisoria en comparación a lo gastado.

Sí, sigo prefiriendo (creo) el gobierno que quede en Irak cuando por fin se vayan las tropas USA que el que había cuando estaba Hussein pero si fuera norteamericano desde luego no me quedarían ganas de que mi gobierno se preocupara de las tiranías del otro lado del mundo. Probablemente seguiría deseando lo que expresé en el primer párrafo pero no perdonaría al presidente que ha cometido un error tan grande que ha podido influir de forma determinante en la mayor crisis mundial en 79 años.

*-*

Siempre he tenido un gran concepto del suicidio: puesto que nadie te invita a estar en este mundo cada uno es libre de irse de él cuando quiera. No deja de ser la mayor victoria contra nuestro instinto animal más fuerte: la supervivencia, por ello es algo intrínsecamente humano.

Por supuesto también es algo egoísta pues padres, maestros, amigos…incluso los que nos han proporcionado momentos de ocio como escritores, directores de cine o constructores de piscinas han participado en nuestra vida confiando en nuestras ganas de vivir. Y para colmo hay que pensar en el dolor que la muerte puede dejar detrás, sobre todo al ser suicidio, ya que provocará en nuestras personas más allegadas además de daño, remordimientos o al menos la sensación de no haberlo evitado.

Otro factor contra el suicidio es que al ser el último recurso puede servirnos para ir aguantando pero si lo usamos todo lo bueno de la vida desaparecerá. A mi como ateo eso no me preocupa porque creo que tras la muerte no me daré cuenta de nada por lo que no echaré de menos nada pero dándole otra vuelta de tuerca aparece la gran incógnita: ¿Y si ya que voy a morir antes de hacerlo no intento un cambio radical de vida ya que aunque salga mal me dará igual? Y entonces salen tentaciones en el plano mental: hacer una gran estafa, intentar seducir a esa mujer que tanto has deseado aunque sea la mujer de otro, vengarte de aquella otra que tanto dolor te causó…

¿Demasiado racional? Evidentemente, cuando has decidido cruzar la última frontera es difícil que alguien que no está cerca de una situación así pueda comprender nada. La depresión es un síntoma de nuestro tiempo que -está médicamente estudiado- provoca reacciones químicas hormonales que derivan en consecuencias físicas y psíquicas incomprensibles para los que no la han vivido. Es un síntoma de debilidad tal que debido a lo “políticamente correcto” es muy difícil de reconocer socialmente para el que lo padece y eso aumenta la soledad del deprimido y la ignorancia de la sociedad sobre esta enfermedad…un círculo vicioso más de los muchos que existen en la vida.

Pero es cierto que antes de recurrir al suicidio la persona cansada de vivir tiene la obligación de intentar algo radical que pueda variar sus circunstancias vitales…¿Qué hay a perder? Sólo la vida, a la cual ya le ha dado la espalda.

Share Button

Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
Esta entrada fue publicada en archivo blog anterior. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a artículos publicados en mediacom

  1. lagunas dijo:

    Leyendo la no-carta del 4º aniversario de conocer a Alba parece la chiquilla un caso perdido con sólo 5/6 años, jejeje. No sé cómo os habrá ido después, pero puede que los más grandes y mejores cambios se den después de la adolescencia. De mientras como decía aquel, “Señor, dame paciencia….pero damela YA!!!”
    Después he leído q has donado un riñón, no es algo que haga demasiada gente, aunque ya sé que a tí te gusta romper con lo establecido.
    Un saludo y suerte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *