
Si bien durante mi adolescencia me gané mi independencia económica trabajando en un quiosco de periódicos, el primer trabajo con nómina fue como botones-mensajero. La casualidad hizo que empezara en un broker de interbancario en lugar de en una fábrica de tractores. Quizás por eso sin tener la mayoría de edad ya intermediaba en el mercado de divisas. Con el tiempo mi trabajo de intermediación varió al mercado de derivados, pasando por el de deuda pública y depósitos, así como fui cambiando de empresas y subiendo de categoría, teniendo gente a mi cargo con más edad que yo. También me dio tiempo a estudiar Historia por la UNED.
Tuve un par de años la profesión de trader en dos bancos de diferentes nacionalidades y en diferentes países, volví a ser broker en Madrid con todavía más gente a mi cargo, puesto al que renuncié por irme a vivir a otra ciudad y a una empresa más pequeña y con una labor más humilde.
Ya se ha cumplido mi segundo año “sabático” (que espero dure indefinidamente) en el que he puesto a trabajar a mis ahorros –básicamente en el mercado de futuros- con buen resultado, para intentar no tener que trabajar en otro sitio que no sea la casa. Todo ello mezclado con mi afición a escribir y al mundo de Internet.
En cuanto a lo más personal, mi vida sentimental ha sido incluso más movida que la laboral y tras los dos últimos desengaños amorosos de los últimos años, cuando ya pensaba había obtenido la estabilidad tan deseada, es mi hija -nacida en China en 2003- el principal motivo que tengo para seguir…
PD - El motivo de usar un pseudónimo en lugar de mi nombre real procede de mi interés en no apuntarme méritos de otros y dado que tengo un hermano catedrático y otro periodista económico me niego a que nadie crea que lo que firmo es de alguno de ellos. Si despierta interés lo que escribo, que sea por su contenido y no por su autor. 

El gran artista riojano PEMIAN me representa de este modo: DROBLO!

