Caretas fuera

Lo bueno de estas nuevas elecciones es que la gente ya no tiene excusas a la hora de valorar a los principales partidos y la actitud de sus cabezas de lista. No creo que las tuvieran tampoco el 20D pero en estos meses ha quedado todavía más claro: ¡caretas fuera!.

Por ejemplo, Rajoy sigue como candidato a pesar de que los casos de corrupción bajo su mandato –no sólo en el gobierno, sobre todo en su partido en el que lleva más años mandando- no han dejado de crecer. Quien lo vote sabe que o es lo bastante estúpido como para ignorar lo que pasa allí donde él dirige o lo bastante deshonesto como para hacer la vista gorda. Eso no quita para que los que depositen en la urna la papeleta del PP estén de acuerdo con eso, por supuesto, están en su derecho de valorar más otras cualidades e incluso los defectos de los demás (es muy típico eso de votar al menos malo, yo también lo hago) pero desde luego son conscientes que la lucha contra la corrupción no es una prioridad para este PP. También saben que tras el 26J habrá que pactar y que Rajoy no se lleva bien con ninguno de los otros candidatos lo que será un hándicap para formar gobierno.

Los del PSOE han aprendido estos meses que su actual líder ha sabido vencer la tentación de tocar poder a cualquier precio: pudo haber intentado ser presidente de un gobierno sustentado por Podemos y nacionalistas o pudo ser vicepresidente de Rajoy y prefirió arriesgarse a volver a marcar, por segunda vez consecutiva, los peores resultados históricos de su partido en unas generales antes que “vender su alma”. Personalmente, aún recuerdo lo mal que lo hizo el PSOE –y no dejan de ser los mismos aunque ahora no esté ZP- en el gobierno tras la crisis global de 2008 en la que considero ha sido la peor legislatura –en lo económico- de la democracia española por lo que prefiero que no gobiernen cuando llegue la siguiente que temo ocurrirá durante la próxima legislatura pero hay que reconocer que Sánchez ha hecho lo que ha podido sin traicionar en exceso sus ideas. Y lo cierto es que tanto C´s como P´s, que se llenan la boca hablando de regeneración y nueva política, han intentado pactar con ellos, luego a pesar de que el PSOE es tan cómplice de la corrupción (el último caso descubierto ha sido este mes, no es cosa del pasado) como el PP y por haber estado más años en el poder, más responsable aún de los mayores errores de nuestro sistema político, ha conseguido el “perdón” de los nuevos partidos. Y eso tiene mérito.

También se ha quitado la careta Podemos, aquellos que los veían como un “PSOE de 1982” han comprobado que no, están mucho más a la izquierda de eso. Para mi estaba claro pero sé que muchos se creyeron ese giro “socialdemócrata”. Falso, Podemos está constituido por corrientes anticapitalistas muy radicales que justifican actos ilegales como la ocupación de viviendas, defienden que en España hay presos políticos cuestionando con ello nuestro sistema judicial y tienen cargos electos en Euskadi que proceden de la kale borroka (de hecho en Navarra –donde por cierto, contra la tendencia del resto de España sube la tasa de paro desde que mandan– gobiernan con Bildu). En estos meses ha dado más importancia al tema del referéndum de autodeterminación (eso sí, sin decir qué hará si sale el sí a la independencia) que a temas sociales y de hecho su aliada en Cataluña cada día se hace más famosa por sus actos de desprecio hacia los símbolos españoles. Eso no quita para que millones de personas no los vean como la mejor opción, por supuesto, pero quien votara a Podemos por cabreo el 20D sin mirarse mucho el programa –y conozco a algunos- sabe que ahora Iglesias tiene posibilidades reales de, al menos, ser el líder de la oposición y cuáles son sus intenciones y cuál es la base de su programa económico si llega al gobierno: más gasto. También han demostrado que no son un partido unido, que Podemos es una coalición de corrientes internas a los que se han sumado –por conveniencia electoral- otros grupos, por lo que el riesgo de divisiones internas es alto. Por último, su alianza con IU (algo que ya apuntábamos hace semanas aquí) deja claro que su modelo no es ni Dinamarca ni los países nórdicos como alguna vez han dicho.

Ciudadanos ha dado un gran paso para quitarse el sambenito de “PP bis” con su acuerdo con el PSOE y ha remarcado su postura centrista. El que lo vote sabe que no pactará ni con independentistas ni con Podemos y que si lo hace con el PP lo centrará y si lo hace con el PSOE lo mismo, y además insistirá en la lucha contra la corrupción. El problema es que es contradictorio querer representar lo nuevo y a la vez dejar claro que pactarán con los de siempre y además por eso mismo se le cierran muchos flujos de votos de PP y PSOE porque los del PP que duden si votar C´s se frenan pensando en que apoyarán al PSOE y los del PSOE pensando en que podrían aupar al poder al PP, así que todo apunta a que tendrán un modesto cuarto lugar pero que tienen muchas posibilidades de participar en la gobernabilidad de la próxima legislatura de algún modo. También parece claro que Rivera tiene más sintonía personal hacia Sánchez que hacia Rajoy.

Así pues, creo que aunque haya sido vergonzoso que se hayan tenido que repetir elecciones, opino que ahora los votantes conocen mucho más a los candidatos que el 20D y eso es positivo. Claro, que puede pasar como en los EUA, que todos saben cómo es Trump y aún así, tiene un gran apoyo… Pero bueno, entonces que luego no se quejen.

 

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