política


Varios lectores protestaron por mi afirmación del artículo El victivismo de algunos catalanes acerca de que la Historia nos ha enseñado que un nacionalista nunca se da por satisfecho y yo me pregunto ¿Alguien puede darme algún ejemplo de que esto no es así? Si en 1977 los catalanes estaban contentos por ver cómo sus políticos en público hablaban en catalán en los mítines y hasta salían por la TVE1 (la única entonces) hablando por vez primera en ese idioma, más de 30 años después tienen un gobierno que multa a las tiendas que sólo tienen sus rótulos en castellano. Eso son hechos. Y nunca ha habido tantos nacionalistas en Cataluña como ahora que es cuando más autonomía tienen dentro de la España moderna. Es decir, a los nacionalistas, cuanto más victorias les das, más victorias quieren. Si hoy por hoy para un nacionalista catalán el objetivo es, por ejemplo, la independencia, el día que se obtenga, querrán incorporar la Comunidad Valenciana, y Baleares, y el Rosellón y la Cerdaña… ¿Acaso los nacionalistas vascos no reclaman Navarra aunque los navarros no deseen ser vascos? ¿Acaso los nacionalistas españoles están satisfechos? Tampoco, el que desde niños se nos eduque en resaltar las diferencias en lugar de las semejanzas con el resto de miembros de nuestra especie es un gran defecto de nuestra sociedad, y esa falta de conciencia sobre lo global, ese localismo, más que el cambio climático es el mayor riesgo para nuestro planeta: ¿Acaso olvidamos que la mayor guerra de la Historia fue promovida por nacionalistas insatisfechos como Hitler, Mussolini o HiroHito al igual que la de los Balcanes, que fue la última que vivimos en Europa? Hasta Joaquín Leguina lo ha dicho recientemente: “Los nacionalismos han matado a más gente que las bombas atómicas”

 

   Podemos hablar de España, existe hace más de quinientos años: Galicia es parte de España desde el comienzo, Euskadi siempre ha sido España, de hecho son los ibéricos más antiguos y menos mezclados y la cuna de Castilla, su lengua es anterior al castellano y es posible que incluso anterior al latín y jamás han tenido ningún tipo de independencia, Cataluña jamás ha sido una unidad política diferente, o formó parte de la Corona de Aragón, o fue parte de España o durante 40 años fue súbdito de Francia. ¿Por qué entonces intentar corromper la historia para un argumento legítimo? Si quieren ser diferentes, por mi estupendo, pero que no falseen los datos. Yo no veo ningún motivo para que dentro de un estado como el español una autonomía tenga más que otra y creo que la mayoría de los españoles lo ve así, si todos los españoles tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones, ¿Por qué entonces no son todos los estatutos iguales, con las mismas competencias y las mismas condiciones? ¿Entenderíamos que un día hubiera una unión política real en Europa y Alemania tuviera derechos que no tiene Italia, entonces por qué permitimos el cupo vasco por ejemplo? No tiene sentido que haya igualdad ciudadana y desigualdad territorial.

   Pero yendo a un aspecto más general, al final la educación es la causa primigenia de los males de este mundo: desde pequeños se nos dice que nuestra tierra es la mejor, nuestro equipo de fútbol el que siempre debe ganar, nuestra religión la única verdadera, y da igual que quien nos enseñe eso no conozca el resto del mundo o las otras confesiones, se nos queda irracionalmente enganchado en el cerebro. El caso de las religiones es el más claro porque asumimos que miles de millones de personas en el mundo que no comparten nuestras creencias están equivocadas cuando la inmensa mayoría de las personas profesa la misma religión que sus padres sin pararse a comparar con las demás y en muchos casos sin conocer la propia.

 

   Nadie debe ser superior a nadie por sus orígenes y todos somos iguales, no se puede defender la solidaridad con los más necesitados y a la vez negarla a los territorios que están peor que nosotros, como no se puede decir que hay que amar el prójimo como a uno mismo y defender religiones que excluyen del paraíso a los que no creen lo mismo que nosotros, como hace al catolicismo o el Islam.  Somos tan inútiles los primeros años de nuestra vida que necesitamos los cuidados de los demás para todo: nos tienen que dar la comida, nos deben transportar…probablemente somos la cría animal menos autosuficiente del planeta, vivimos gracias a la generosidad de nuestros padres y la correspondemos siendo egoístas, y el que es más egoísta en esta sociedad tiene más posibilidades de éxito que el generoso, que -más bien al contrario- es mucho más vulnerable al dolor procedente de otros seres humanos. Así de tristes somos.

 

   Por eso triunfa el nacionalismo, ser nacionalista es sinónimo de ser egoísta, por eso es una corriente preponderante en el mundo y por eso hay tantos países diferentes, porque así es como es el ser humano: primero lo mío, después los míos, después los que hablan mi lengua y viven cerca, después los de mi mismo nivel económico, después los de mismo continente etc. etc., estableciendo castas al estilo hindú, por eso en cuanto hay una crisis económica severa como la actual echamos antes la culpa a los de fuera que a los verdaderos responsables de ella: la xenofobia y el racismo son derivaciones del nacionalismo.

 

   Yo no quiero una sociedad así, creo que deberíamos pensar, como dice el lema de Greenpeace, globalmente aunque actuemos localmente. Nuestro deber es para el ser humano y para el planeta Tierra y no para unos pocos, ya está bien de escuchar en las noticias “catástrofe” y suspirar aliviados porque entre las víctimas no había ningún compatriota, ¿Ese es el tipo de gente que queremos ser?

   La historia reciente del PSOE es realmente curiosa. Desde que se marchó Felipe González y nombró como “sucesor” a Joaquín Almunia han sucedido varias carambolas. Almunia implantó elecciones primarias para elegir secretario general y, siendo el candidato de FG -que logró mantener al PSOE 13 años en el poder- perdió contra un candidato gris como José Borrell. Fue tan absurda esa elección que al poco tiempo el ganador dimitió y el perdedor, Almunia, fue el cabeza de lista del PSOE en las elecciones que dieron la mayoría absoluta a Aznar, demostrando que no sólo Borrell era un mal candidato, todavía era peor que pusieran de cabeza de lista a uno que no había ganado ni en su casa. Y Almunia dimitió y volvió a haber elecciones dentro del PSOE.
 
      La cosa parecía clara, se presentaba José Bono, político con buena aceptación pública, experiencia de gobierno en Castilla La Mancha y excelentes resultados electorales. Viendo además que para ganar en España las elecciones había que conquistar el llamado “centro político” parecía el candidato ideal y como tal era apoyado por los “barones” del partido como Chaves o Ybarra. Pero también perdió, y contra un cuasidesconocido José Luís Rodríguez Zapatero, que, superando los antiguos conflictos entre guerristas y felipistas, y quizás por eso mismo, ganó sin ningún  apoyo especial de nadie “importante” dentro del partido salvo el hoy exPSOE Maragall. Así pues se hace cargo de un partido dividido y con la obligación de demostrar a la ciudadanía, que mayoritariamente apoyaba al gobierno Aznar, que ellos serían capaces de superar la etapa de estabilidad, sobre todo económica, que había supuesto el gobierno del PP. 

 

     Tuvo a favor para ello dos factores clave: uno, general, que es muy fácil hacer oposición contra un gobierno con mayoría absoluta y dos, particular, que el gobierno del PP había conseguido en su segundo mandato por méritos propios ponerse en contra a prácticamente todos los partidos políticos, a los sindicatos –que hasta le hicieron una huelga general- y a la mayoría de los votantes de Cataluña y Euskadi. Con esas armas y utilizando catástrofes como la del Prestige (que hubiera ocurrido igual con cualquier gobierno), el “decretazo” luego suavizado, y, sobre todo, el apoyo gubernamental (buscando prestigio internacional y ganar una guerra sin disparar un tiro pero ignorando a la opinión pública y el desastre que sería la postguerra) a la guerra de Irak, consiguió unos muy buenos resultados (a pesar de no recuperar Madrid) en las elecciones municipales y autonómicas de 2003.  ¿Qué hacer cuando se desea el poder pero realmente no se cree que se vaya a conseguir y de repente se consigue, cómo reacciona alguien que tres años atrás era un desconocido y, de repente, es el único candidato de nuestra joven democracia que a la primera que lo intenta lo consigue?

     No obstante, el PP reaccionó a estos resultados y el cumplimiento –insólito- de la promesa de Aznar de retirarse y el aparente acierto en la elección de su sucesor por su perfil centrista, unido al poco entendido en el resto de España gobierno de coalición en Cataluña del PSC con los independentistas de ERC -muy bien “vendido” por el PP como la prueba de divisiones internas y de falta de proyecto de estado-, provocaron que a unos días de las elecciones generales de marzo de 2004 se diera por segura la derrota del ahora llamado ZP y la duda fuera si la falta de tacto del gobierno con los familiares de las víctimas del yak-42 y la postguerra de Irak podrían evitar una nueva mayoría absoluta. Ante ese panorama la campaña de ZP se basaba en el optimismo de puertas afuera y, supongo, en la esperanza de hacer un frente post-electoral con el resto de fuerzas, todas -menos Coalición Canaria- abiertamente “antipeperas” que le llevara al poder en 2008.

     Pero lo que pasó fue muy diferente y, bien por el propio 11-M, bien por lo bien que lo hizo la oposición y por lo mal que lo hizo el gobierno el 12 y 13-M o bien por un cúmulo de todo ello, lo cierto es que el PSOE ganó las elecciones gracias, sobre todo, al voto de los que habitualmente no votaban y que dieron con su abstención, cuatro años antes, la mayoría absoluta a Aznar. Esos votantes dieron un vuelco y situaron a ZP en el poder, provocando la sorpresa por segunda vez en cuatro años (ya que tampoco se esperaba la mayoría absoluta de Aznar en el 2000)

      Pues con errores de novato: nombró una ministra de cultura que dijo que iba a rebajar el IVA de los libros cuando eso no es posible puesto que ese impuesto lo fija Europa, nombró una ministra de agricultura que negoció un mal acuerdo con Bruselas acerca del aceite y el algodón (tan malo que, insólitamente, el Consejo de Ministros de Bruselas del 26/4/04 lo “arregló” pocos días después con ayuda de la presión diplomática de Moratinos), estropeó las relaciones con los EUA al ordenar de forma tan brusca y rápida la vuelta de las tropas (algo que hasta Felipe González le reprochó) de Irak, dando más fuerza al golpe efectista que a la diplomacia (y recomendando lo mismo a otros países) y hasta creó comités absurdos como el “consejo de Sabios” que iba a cambiar TVE y al que ignoró en sus conclusiones, prolegómeno de una amplia nómina de ineficientes consejeros… Y eso sólo los primeros días.       

       Para gobernar ZP pudo haberse buscado como socio a CIU pero prefirió a ERC y sumó al “núcleo estable” a IU. Eso sí, con sus buenas palabras y su política del talante consiguió que el resto de fuerzas no se opusieran por principio a él, como consiguió Aznar en su segunda legislatura, y hasta consiguió que Coalición Canaria se volviera anti-PP (hasta rompió con ellos en el ámbito autonómico, algo que años después revirtió), afrontó con relativo éxito las elecciones europeas y consiguió aprobar un referéndum para una Constitución Europea con el apoyo oficial del PP (aunque en la práctica sólo del ala más moderada) y el rechazo de sus propios aliados IU y ERC y aún así salió bien parado. Ambas elecciones ridículas por su baja participación pero legales a todos los efectos.


        La política de ZP ha seguido manteniendo unos índices de popularidad altos hasta muy recientemente a pesar de hechos como la ruptura del “Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo”, acordada con Aznar estando en el gobierno pero iniciativa del ZP de la oposición y esquivó el PSOE con muy poco desgaste político tras su sonoro fracaso, consiguiendo echar las culpas al PP de su propia traición e ignorando los votantes sus continuas mentiras al respecto. Ahora es la crisis –y sólo la crisis- lo que está consiguiendo un cambio en la intención de voto, y sigue como en la primera legislatura buscando la alianza (excepto en Euskadi) con los más radicales y dejando claro –por ejemplo en su política exterior- su poco “centrismo”.

 

        Lejos de valorar la gestión del gobierno en estos casi 6 años, me gustaría resaltar que el votante medio ni está contento con el PP a pesar de su imagen de moderación ni está especialmente disgustado con el PSOE y su aparente giro a la izquierda, y eso que todos los estudios sociológicos dicen que el español se siente mayoritariamente “de centro”. Si acaso, se está molesto con ZP y su política económica. El PSOE como partido no está sufriendo demasiado por la crisis, ni por la económica, ni por la desafección de algunos miembros como Rosa Díez o la dura crítica de antiguos pesos pesados como Leguina. Es decir, sea por propaganda o por merecimiento, el PSOE sólo baja en intención de voto por el gobierno de ZP, que a su vez baja básicamente por el tema económico.

 

        Si ZP repite, con la alta tasa de paro que habrá aún en marzo de 2012, parece segura una victoria electoral con notable diferencia del PP. A mi juicio, las políticas del PSOE han agravado esta crisis, dividido aún más España y no se merecen el poder por más tiempo, y todo el partido es responsable de la mala gestión de ZP, y deberían ser mandados a la oposición. En este caso creo es mejor lo bueno por conocer que lo malo conocido pero tal y como está el PP y la buena imagen que aún tiene el PSOE, para mi es muy evidente que si el partido puede en estos dos años de legislatura que le quedan presentar a otro candidato no le será muy difícil recortar la diferencia que ahora tiene a favor el PP: un buen impulso mediático, un cierto distanciamiento con la política económica de ZP y la ineficacia política y las sospechas de corrupción dentro del PP, nos podrían llevar a una tercera legislatura del PSOE que seguramente encontraría más apoyos parlamentarios de otras fuerzas que el PP. Y es que España es así.

¿Cómo un gobierno que se dice socialista de todos los posibles recortes de gasto (http://www.euribor.com.es/2010/01/13/espana-necesita-austeridad/ ) elige alargarnos dos años la vida laboral a todos, no defendías hasta hace muy poco reducir la jornada laboral semanal?

¿Gastas el dinero en subvencionar compras de coches y repartir 420 euros entre parados que no los han cotizado (por citar dos medidas de 2009 aún vigentes) y lo debe pagar alguien que lleva 30 o 40 años trabajando y debe aún esforzarse 24 meses más?

¿No decías que no iba a haber recortes sociales? Si obligarnos a todos a cotizar 5 años más y trabajar 2 años más para conseguir nuestra (porque es nuestra, es como el derecho al paro, la hemos pagado con anterioridad) pensión no es un recorte social, ¿Qué lo es? ¿No criticabas el rebajar los costes de los despidos? Esa medida al menos sólo la padecían unos pocos desafortunados, esta afecta a todos los trabajadores. ¿Qué dirías si fueras el jefe de la Oposición y un gobierno español pero conservador fuera el primero en Europa que alarga la vida laboral a los 67 años? ¿Recuerdas las críticas que hicistes hace 9 meses al gobernador de Banco de España por advertir de la necesidad de reformar las pension? Si no las recuerdas puedes consultar las hemerotecas
http://www.eleconomista.es/noticias/noticias/1177909/04/09/Zapatero-tacha-de-superficiales-las-valoraciones-de-Mafo-sobre-las-pensiones.html  o si no te cito textualmente lo que la prensa comentó el 17 de abril de 2009: “el ministro de trabajo, celestino corbacho, y cándido méndez, secretario general de ugt, se han mostrado en contra de la propuesta de alargar la edad de jubilación para mantener la sostenibilidad del sistema de pensiones, como ha sugerido el gobernador del banco de españa, miguel ángel fernández ordóñez, que propuso trabajar hasta los 67 años“, ¿No te ha presentado por simple coherencia la dimisión -la que debería haber presentado hace meses según se pulverizaban todas sus previsiones y vaticinios- tu ministro de trabajo, qué clase de personas tienes en tu entorno?

¿Qué clase de equipo económico tienes que decide recortar el gasto justo cuando ya nuestro déficit casi cuadriplica el máximo permitido por la UE, por qué habéis esperado tanto, acaso pensábais que con un 20% de paro iban a aumentar los ingresos de tal forma que no hacía falta recortar los gastos, es que no sabéis ni hacer una simple suma y una simple resta?

¿Eres consciente de que los mercados financieros desconfían ya abiertamente de España y estamos ante una inminente rebaja del rating y que aún sigues con la fantasía de la recuperación porque el próximo dato del PIB trimestral apenas saldrá unas décimas negativo? ¿Podrías hacer un simple cálculo?
PIB español: 1 billón de euros aprox.
Déficit: 110 mil millones de euros aprox. (11%)
Antes de 2013 el déficit debe ser del 3% del PIB, es decir de 30 mil millones de euros

Una simple resta: 110.000.000.000-30.000.000.000= 80.000.000.000 €

¡80 mil millones de euros necesitamos en 2010, 2011 y 2012! Es decir, un ¡8% del PIB! Conclusión: o hay un recorte salvaje de inversiones y gastos que por supuesto supondrá más recortes sociales o necesitamos crecer por encima del 3% los 3 próximos años simplemente para reducir el desfase que tu política económica errónea de negar la crisis, minusvalorarla y enfrentarla mal, nos ha causado.  

¿A qué esperas para dimitir y colocar a otra persona –aunque sea de tu mismo partido- que fuerce un gobierno de unidad nacional ante la catástrofe económica en la que nos encontramos? ¿Por qué no te aplicas el principio de responsabilidad del que tanto hablas?

PD – Y por supuesto todas estas cuestiones son aplicables a todos los alcaldes y presidentes autonómicos que han seguido abusando del endeudamiento y que esperan, cual Zetapés, que con subir los impuestos estrangulando las maltrechas economías de las familias se arreglan los desfases presupuestarios

  Es triste ver que todo es política y que la gente por no criticar a su partido o criticar al oponente acepta las cosas más absurdas. La guerra de Afganistán empezó porque los EUA plantearon un ultimátum al gobierno de los talibanes: o entregaban a Bin Laden o arrasaban el país…esa es una justificación tan pobre como la de la Guerra de Irak y sus ilusoriass armas de destrucción masiva y sus falsos vínculos con el terrorismo radical islámico (que, por cierto, antes de unirse por el odio común a Occidente eran irreconciliables enemigos, prueba de ello es la guerra entre el Irak del poco religioso Sadam Hussein y el Irán del “iluminado” ayatollah Jomeini).

     Algunos dirán: es que la guerra de Afganistán contaba con el apoyo de la ONU y la de Irak, no. Aparte de que eso es discutible, ¿a quién le importa? Clinton se metió (y el gobierno español gobernado por el PSOE lo apoyó) en la Guerra de Yugoslavia sin autorización de la ONU…Y entonces a nadie pareció importarle porque, como en el caso de la guerra de Afganistán con los talibanes, se nos vendió la idea de que los serbios eran malísimos. Y es que cuando nos interesa hacemos caso a la ONU y cuando no, no. Y es normal, ya que la ONU no es una organización inocente. En la primera guerra del golfo le bastó a los EUA levantar las sanciones comerciales a China que le impuso tras la matanza de Tiananmen, para que éste no vetara la guerra en el Consejo de Seguridad de tan loable institución, y hace cinco años nombró a Libia miembro del comité pro-derechos humanos (tiene tela) y está casi demostrado que muchos se lucraron con el sistema “petróleo por alimentos” (parece ser que incluido el propio hijo de Kofi Annán, entonces el mandamás de la organización).

     Lo que para una persona civilizada debe ser  tenido en cuenta es la ley, y el derecho internacional dice que ningún país tiene ningún derecho a inmiscuirse en otro, por lo tanto todas las guerras que no sean para defender una agresión a otro estado, son ilegales. Yo tampoco estoy de acuerdo con ello, creo que lo ideal sería que hubiera un mínimo de derechos humanos que cumplir por todos los países y al que no los cumpla, palo…esto es, que un ejército de la ONU se encargara de derrocar ese gobierno…y a la segunda o tercera intervención sólo con la amenaza bastaría. Pero como todo es política, seguro que habría quienes considerarían que Cuba no es una dictadura o que el negar el derecho de voto a las mujeres no es algo malo como así ocurre en muchos países árabes…Así que, como ese mundo ideal y utópico no existe, los EUA, que tienen el poder, harán lo que quieran y nadie podrá impedírselo, y derrocarán dictaduras con esa excusa mientras otros aliados, que son dictaduras, aplauden.

     Pero repito, o la guerra de Irak y Afgansitán son buenas porque se derriba una dictadura y se impone (aunque sea por la fuerza y tras años de sufrimiento) una democracia que respete los derechos humanos o es mala porque va contra el derecho internacional. Ni ONU ni gaitas. Y los militares que estaban en Irak hacían lo mismo que hacen ahora los de Afganistán. No seamos como los de ERC que sacaron a protestar a sus simpatizantes de manifestación por las calles de Barcelona el día que los EUA iniciaron los bombardeos sobre Afganistán y ahora apoyan que su socio en Madrid mande tropas y más tropas…Un poco de coherencia

PD- Y ya que no he podido criticar al PP porque él apoyó la guerra de Yugoslavia, la de Afganistán y la de Irak, y por lo tanto ahí si fue coherente, le voy a criticar porque criticó la invasión de Afganistán por la URSS (o al menos su antecesor, AP)…Aquella guerra empezó porque el gobierno (prosoviético claro) pidió ayuda a la URSS ante la Guerra Civil que vivía el país. La URSS mandó tropas y se metió en una guerra, rechazada por Occidente, en la que sus máximos enemigos fueron los talibanes…¿les suena de algo?
Qué poca memoria tenemos todos, pero sobre todo los políticos

 

   Llevo casi 7 años viviendo en Cataluña y a pesar de que soy antinacionalista –mi sueño es un mundo sin fronteras- muchas veces me encuentro en medio de comentarios de madrileños que no entienden la idiosincrasia catalana y de catalanes que creen que todo lo bueno es gracias a sus raíces y todo lo malo por culpa de Madrid. Como siempre la solución está en el término medio. La presencia del estado español se va reduciendo más y más en Cataluña desde que se inició la democracia y curiosamente, cada vez la opinión pública catalana culpa más al gobierno de Madrid de los males de Cataluña. Para bien o para mal no se aprende lo que la Historia ha enseñado una y otra vez: un nacionalista jamás se conforma y el nacionalismo es un movimiento que se auto-alimenta en proporción directa a lo que consigue: cuanto más consigue, más quiere.

     En cualquier caso, del choque entre nacionalistas españoles y nacionalistas catalanes nadie puede asegurar –aunque se puedan tener preferencias- si el resultado final será positivo, lo que sí queda claro es que de la manera que vamos será un proceso dilatado en el tiempo que no convencerá a ninguna de las dos posturas y cuyo modelo sólo será definitivo cuando una de las dos corrientes gane por lo que el proceso iniciado del “estado de las autonomías” en el caso catalán nunca estará cerrado. Hace poco más de 2 años leí lo siguiente:

 

     El Cercle d’Economía que preside José Manuel Lara hizo públicas ayer unas reflexiones en las que se invita al empresariado catalán a reaccionar para recuperar el pulso económico perdido por “falta de ambición y de liderazgo”. Quién más duro se mostró fue el Presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, quién no dudo en criticar la tendencia al victimismo de muchos empresarios: “Durante mucho tiempo nos ha venido bien echar las culpas a Madrid de todo lo que nos ocurre aquí, pero esa excusa ya se ha acabado. Ahora hace falta más ambición.(…)Si no estuviéramos en un país ensimismado, no se nos habría ocurrido presentar este documento”. Bufrau se suma a la autocrítica y pide a los empresarios “menos seny y aprovechar más el potencial económico de Cataluña”.
      El documento pone de relieve el escaso protagonismo de las empresas catalanas en los grandes proyectos empresariales que se han trabado en España en los últimos años, y califica de “perjudicial” el enfrentamiento con el resto del país. El Cercle d’Economía se aleja de la reivindicación de mayores inversiones en infraestructuras formulada por otras instancias e intenta profundizar en lo que se define como “paradigma catalán”. José María Lara explica que ha faltado capacidad de adaptación a una economía global y ha prevalecido una visión inmovilista del negocio. “Resulta obvio que el empresariado no ha sabido agruparse ni apostar fuertemente en momentos en los que podía y debía hacerlo”.


      Los propios empresarios catalanes dicen lo mismo que digo yo: “hay que gestionar bien y buscar menos excusas” y sin embargo, ahora hay un personaje que, utilizando un club de fútbol, aspira a ser el primer presidente de una Cataluña independiente y que asegura sin rubor:  Cataluña se está muriendo, la están matando y tenemos que reaccionar”. No creo que pueda encontrar una frase mejor para resumir el victimismo de algunos catalanes. Primero, porque se quejan sin motivo: Cataluña se ha desarrollado por encima de la media del país desde hace decenios y desde que estamos en la UE por encima de la media europea y segundo, porque los problemas de Cataluña son similares a los de todos, nadie está poniendo la zancadilla a Cataluña, es decir, ni se muere, ni la matan.

      Pero es que ese victimismo se vuelve en contra. Por ejemplo, durante años muchos catalanes han reclamado la fuerte inversión en infraestructuras que el Estado ha gastado en Madrid. Ahí hay que reseñar que al ser la zona con más densidad de población y al tener España la estructura viaria y ferroviaria –hace muchas décadas, al igual que toda Cataluña gira en torno a Barcelona- centrada en Madrid cualquier gasto que se realiza en Madrid beneficia por extensión a toda la península (el mayor gasto de la última década fue la Terminal 4 de Barajas lo que no sólo beneficia a los madrileños pues muchos españoles usan ese aeropuerto y muchos turistas de otras zonas llegan por él) y, en cualquier caso, estos últimos años se ha realizado un fuerte gasto público tanto en el AVE como en la nueva terminal del Prat. Bien, si preguntamos autonomía por autonomía, provincia por provincia e incluso ciudad por ciudad, todos dirán que necesitan una mejor infraestructura. Siendo razonables, aunque ahora Cataluña se convierta en el primero en recibir todo el gasto estatal, seguiría pidiendo más. Y seguiría habiendo una corriente que pida la independencia, y como desde la escuela a los niños se les enseña primero el catalán y Cataluña y luego el castellano y España, en pocas generaciones serán mayoría. Si eso lo veo yo, es normal que lo vea un presidente del gobierno –el que sea-, entonces, en buena lógica, ¿Para qué gastar en un territorio que antes o después se irá? Por eso digo que el victimismo se vuelve en contra de quien lo favorece, ya que cuanto más echen la culpa de sus problemas al resto de España, más se verán afectados por la pérdida de afecto de todos los demás españoles. ¿Alguien cree que si no fuera por la necesidad que tiene el PSOE del PSC estaría permitiendo su actitud nacionalista? Al final, la imagen que está dando Cataluña es deplorable, cuando yo puedo asegurar que los catalanes son tan buenos como cualquiera.


    Y ahora la nueva excusa para los victimistas es el estatut, una ley que nunca se debió aplicar si tuviéramos un sistema que paralice cualquier norma que esté admitida a trámite en el Tribunal Constitucional, y que debido al mal funcionamiento endémico de la justicia española, aún no se decide a dictaminar lo que es obvio: que no encaja con la Constitución. Y eso no es ni bueno ni malo, es simplemente que nada debe estar por encima de La Constitución y que esas son las reglas de juego de esta democracia. Claro que el Tribunal Constitucional está politizado, claro que es vergonzoso que no se haya renovado hace años pero negar valor a su dictamen antes de conocerlo basándose en eso es como el que copia en un examen y luego echa las culpas a la manía que le tiene la profesora. ¿El Consell Consultiu también es anticatalán? Y dejó claro en 2005 que según su criterio 19 artículos del estatut no eran constitucionales (http://www.racocatala.cat/noticia/8672/dictamen-sobre-lestatut-consultiu-troba-inconstitucionals-19-articles ) y lo aprobaron, y lo sometieron a votación. Pocos dudaban que el estatut no es constitucional, que no sean hipócritas y eleven las manos al cielo ahora, lo que ocurre es que pretenden que sea la Constitución la que se adapte al estatut en lugar de lo contrario, que justo es lo legal. A mi me parece bien que se reforme la Constitución, me parece injusto que una norma que no votamos todos los que nacimos después de 1960 no sea refrendada de nuevo pero hasta que eso no ocurra, el estatut no debe ser legal y no debe ser aplicado. Y por supuesto no debe suponer un nuevo conflicto, ni ser usado como arma arrojadiza por los nacionalistas de uno y otro lado, lo que debería provocar es una autocrítica enorme de aquellos que –conociendo su alegalidad- lo llevaron adelante.

 

      El estado español hace muchos años que no es centralista –lo es mucho más Cataluña con Barcelona- y puede que sea injusto en la distribución presupuestaria pero llama la atención que muchos de los que se quejan de lo que aporta Cataluña al estado (como aportan otras zonas ricas de España) también defienden una política social que beneficie al más necesitado… ¿Solidaridad individual y no territorial? Lo curioso es que, aparte de estas disquisiciones políticas, en el trato habitual la gente en Cataluña es muy hospitalaria y salvo los 4 indeseables que te encuentras en cualquier lugar del mundo, están más preocupados –como la mayoría- por el amor (y/o la familia), la salud y el dinero que por la relación con el resto de España.

          Al principio lo hicieron voluntario, decidieron que quien no quería ir físicamente a votar podía hacerlo desde su propio móvil simplemente dándolo de alta en el Ministerio del Interior y estableciendo para todos los móviles nuevos de compra una especie de matrícula que daba derecho al poseedor del aparato a votar con él. Al principio hubo muchas críticas porque decían que las personas podían vender su voto pero claro, también lo podían hacer con el método tradicional ya que nadie garantizaba un reconocimiento facial al comprobar la foto del DNI con la persona que votaba y el sistema de papeles en urnas no era precisamente un ejemplo de seguridad.

           En principio con los votos por móvil se seguían eligiendo diputados y senadores, eso sí, sin circunscripciones electorales. Se dieron en cuenta que era absurdo que siguiera valiendo menos votos un escaño en Soria que en Barcelona si al fin y al cabo el diputado elegido defendería las posturas de su partido y no de su provincia. Así pues, si los votos eran 30 millones y los escaños 351 se establecía que cada escaño costaba 85470 votos, es decir, 30000000/351. Al trasformarse esto de repente todo el mundo se preguntó cómo era posible que no se hubiera hecho antes. Lo mismo ocurrió cuando desapareció el Senado.

            Cuando se generalizó el voto por móvil los ciudadanos comenzaron a pedir no sólo votar cada equis años sino cada vez que el proyecto que se debatiera en el Parlamento fuera de importancia general, era tecnológicamente tan fácil convocar referendos que se solicitó ejercer ese derecho. Lo siguiente fue pedir listas abiertas, al final la política se convirtió en una cuestión de confianza: se supone que todos los gobernantes intentan hacerlo lo mejor posible y su principal labor es hacer una buena redistribución de lo que recaudan, es decir, que hagan y cumplan correctamente  los Presupuestos Generales del Estado, y que no coloquen en el apartado “gasto en tecnología” el desarrollo de un tanque de nueva generación, por ejemplo. Así, los votantes pidieron elegir a las personas que más confianza les daban, independientemente del partido al que pertenecían.

  
            De ahí a la desaparición de los partidos políticos como fueron conocidos al principio del siglo XXI no hubo un gran paso. El primer primer ministro que no perteneció a ningún partido fue el presidente de un club de fútbol que caía bien hasta a los aficionados de los equipos rivales y que formó un gobierno –al ser el candidato más votado- apoyándose en otros candidatos –entre los que había políticos pero también un juez y un periodista- hasta obtener la mayoría suficiente, se volvió a votar la formación del nuevo gobierno con un simple SI o NO y salió adelante. En la actualidad anualmente se vota si quiere que siga el gobernante y el equipo de gobierno que está con un periodo máximo improrrogable de ejercicio del cargo de 8 años, aplicable a alcaldes, ministros y al mismo presidente por supuesto. Casi todas las semanas durante media hora se votan los proyectos legislativos que han elaborado expertos en la materia independientemente de sus ideas políticas aunque hay que reconocer que el porcentaje de abstención es muy alto lo cual es una elección también, por supuesto. 

         En cualquier caso, se puede decir que hemos conseguido una democracia directa en la que el pueblo participa sin intermediarios y en la que el debate político se basa en la eficacia o no de la gestión.

 

      A lo largo de nuestra vida conocemos a muy pocas personas pero sabemos de la existencia de miles. Yo en concreto que llevo muchos años trabajando y he estado en diferentes empresas sólo con compañeros he debido compartir conversaciones con un par de cientos. Y el otro día me acordé de uno de ellos.      

       Debimos trabajar juntos en Madrid en torno a 1999 pero en diferentes departamentos, ni siquiera me acuerdo de su nombre exacto (creo era Chris) pues tengo por costumbre poner motes y son los que se me quedan. A éste le llamaba “carasalmón” y el motivo era claro, era el típico inglés de tez colorada y que además bebía más cerveza que los peces agua, como buen representante de su tierra. No tenía especial relación con él si bien ambos le tirábamos descaradamente los tejos a la misma compañera y esa afinidad de gustos entre hombres siempre une.      

       Cuando dejó la empresa se fue a trabajar a un broker inglés pero a México, con un buen sueldo ya que hablaba español y no era malo en su trabajo. Al largarse descubrimos que había dejado un fuerte agujero en una cuenta corriente de una caja de ahorros la cual le había permitido eso porque pensaba seguía trabajando con nosotros. En resumen, era un manirroto.     

        No supe de él durante un tiempo (¡cuánta gente pasa por nuestra vida y no conocemos nada de su evolución!, a mi me da especial rabia eso cuando pienso en mujeres con las que he tenido una relación especial y hace años que no sé absolutamente nada de ellas) pero un día alguien comentó que había dejado su empresa en México porque era una ciudad muy insegura, que por lo visto le habían atracado un par de veces y que había logrado que su empresa le destinara a la sede de Nueva York.      

       ¿Por qué me acordé de él el otro día? Porque vi en la página web donde selecciono las películas que visiono on line la última de Oliver Stone sobre uno de los aviones secuestrados el día del desastre de las Torres Gemelas. No me apetecía verla, es un tema con ningún atractivo para mi pero me recordó a “carasalmón”: él murió en una de esas torres pues trabajaba en uno de los tres brokers (que yo sepa y conozca) que tenían su sede allí. El hecho de conocer personalmente a alguien que murió allí –y al que por cierto se le hizo una misa en Madrid- no es algo que me afectara demasiado entonces, me impresionó mucho más cuando el príncipe de Gales visitó la sede en Londres del broker americano que estaba en una de las torres -y del que prácticamente no sobrevivió nadie- a dar las condolencias a las personas que diariamente trataban con los fallecidos vía telefónica. Además, aunque entiendo que los accidentes o atentados por su espectacularidad e imprevisión son muy periodísticos, lo cierto es que todos los días mueren por enfermedades relacionadas con la pobreza más personas en el mundo que las que murieron en Nueva York y nos debería afectar más porque alguna responsabilidad tenemos en ello y porque su agonía es muchísimo más lenta y dolorosa.      

       Pero lo cierto es que –visto desde una perspectiva casi histórica ya- incluso para los no neoyorquinos será un icono de nuestra generación el comentar donde estábamos y que hacíamos aquel 11 de septiembre, y más si como fue mi caso lo viví trabajando en mercados financieros (imaginaos el shock monetario que hubo además del humano) y viendo en directo el choque del segundo avión gracias a la ya desaparecida Reuters TV. Recuerdo que en Europa las autoridades bursátiles fueron tan irresponsables de no cerrar los mercados –tampoco lo hicieron los de tipos de interés- y con Wall Street cerrado (lo estuvo casi una semana) el aluvión de ventas fue bestial. Esa tarde muchos nos bajamos al bar en toda Europa pues había rumores de que venían aviones a todos los rascacielos de las ciudades occidentales y yo trabajaba al lado de la Torre Picasso y era tal la confusión que sólo en los mercados electrónicos había actividad.   

     El otro día leyendo un relato de Robert Graves (famoso mundialmente por ser el autor de Yo Claudio) el personaje explicaba que la guerra que cada generación vive en Europa y que hubiera tocado -tras la Primera y Segunda Guerra Mundial- cerca de 1970 no se había producido gracias a las armas nucleares que habían evitado –por el pánico mutuo- un enfrentamiento directo entre el bloque del este y del oeste. Sea o no cierto ese peligroso argumento (¿Se acabarían las guerras si todos los países tuvieran armas nucleares?) la situación actual en Irak, Afganistán e incluso Pakistán demuestran que la guerra ya no es sólo una cuestión de países contra países.

 

      Volviendo al caso de mi excompañero, es ciertamente curioso que alguien muera en un rascacielos de Nueva York porque le daba miedo vivir en una ciudad tan “peligrosa” como México y que yo hubiera trabajado meses a pocos metros de él y que se viera implicado en lo que puede haber sido el atentado que cambió para siempre este siglo, así como un asesinato provocó la Primera Guerra Mundial y fue el detonante de un siglo XX muy agitado bélicamente en Europa. Dicen que las casualidades no existen, que existen las causalidades. Efectivamente, hubo una gestación de años en el atentado del 11-S, políticas y creencias erróneas. La cuestión es, ¿Hemos cambiado dichas políticas y dichas creencias? 

La Cámara de Representantes dominada por los demócratas -pero con votos en contra dentro del partido- aprobó por escaso margen un histórico proyecto de ley para reformar el sistema nacional de salud, dándole al presidente Barack Obama una ardua victoria en el asunto prioritario de su programa de gobierno.

La votación de 220-215 que tuvo lugar el sábado por la noche, allana el camino para que el Senado inicie un esperado debate sobre el asunto que ha dejado de lado muchos otros temas en el Congreso.

La presidenta de la cámara, Nancy Pelosi, comparó el proyecto de ley con la aprobación del Seguro Social en 1935 y el servicio gratuito de salud para los jubilados, 30 años después. Obama dijo que esperaba “firmar la ley antes de fin de año”.

El proyecto “provee cobertura de salud para el 96% de los estadounidenses. Les ofrece a todos, cuidado médico al margen de su estado de salud o ingreso económico, la tranquilidad de saber que podrán contar con un seguro de salud accesible cuando lo necesiten”, destacó el representante John Dingell, el representante de Michigan de 83 años que ha presentado un proyecto de cobertura nacional de salud en todas las legislaturas del Congreso desde 1955, cuando sucedió a su padre en el cargo.

Pero los republicanos, en minoría en el Congreso, expresaron sus objeciones durante horas de debate sobre el proyecto contenido en un documento de 1.990 páginas, y cuya implementación costará 1,2 billones de dólares. “Vamos a ver cómo el gobierno se apodera de nuestro sistema de salud tan rápidamente que no habrá tiempo para reaccionar”, destacó la representante republicana Candice Miller, de Michigan.

Antes de la votación final, los conservadores de ambos partidos políticos unieron fuerzas para imponer duras restricciones a los abortos en las pólizas de seguro que serán vendidas individualmente y a los grupos pequeños.

La ley obligará a la mayoría de estadounidenses a tener seguro de salud y provee subsidios federales a todos aquéllos que no puedan costearlo. Las empresas grandes tendrán que dar cobertura de salud a sus empleados. Tantos los consumidores como las empresas serán multados si se niegan a cumplir con las disposiciones del gobierno.

  La historia la hacen los vencedores y la impresión que se tiene de Adolf Hitler suele ser muy equivocada ya que se le pinta como un personaje caricaturesco. Yo ignoro si Hitler se creía muchas de las soflamas que hacía, se me hace difícil de creer que él y sobre todo su mano derecha Goebbels (que era un cejijunto) dieran tantísima importancia a la pureza de la raza por ejemplo pero una cosa sí que tengo clara: Hitler fue un tipo bastante listo, como lo fue Stalin. Otra cosa es su catadura moral.

 

   Hitler era un hombre que leía mucho (Leer mucho le sirvió de poco a Hitler ), que ni fumaba ni bebía, que era vegetariano y probablemente impotente, su único afán en la vida pues era el poder y creo que –junto a Stalin- ha sido el personaje -no sus países o sus gobiernos, ellos- de toda la historia de la humanidad que más cerca han estado de dominar por completo el mundo (antes del siglo XX dificultades técnicas lo hubieran impedido).

 

   Cuando tenía Europa a sus pies y atenazada a Inglaterra propuso una paz que si el dirigente de Gran Bretaña hubiera sido otro diferente al tenaz Churchill es probable se hubiera firmado y hubiera consolidado ese poder sin dificultad. El mayor problema bélico que tuvo -la incorporación de USA a la guerra- ni siquiera fue provocado por él ya que fue culpa de Japón al igual que Mussolini le hizo entablar una costosa campaña africana sin la que el fin de la guerra pudiera haber sido distinto. Incluso su mayor error táctico reconocido por todos -atacar a Rusia aumentando sus frentes- pudo no haber sido tal error sino una reacción lógica a los informes de sus espías que le informaron (no sé si algún día se conocerá si certeramente o no) que Stalin estaba preparándose para atacarle a él. 

 

      No crean que estas dudas mías acerca de la imagen que nos quieren trasmitir de Hitler no son razonadas, no olvidemos que antes de la Guerra era un personaje admirado en el mundo (Adolf Hitler, el hombre del año ) e incluso una vez ya iniciada, veamos la siguiente opinión sobre Hitler en 1940: “No considero a Hitler un ser tan malo como parece o representa. Él está mostrando una capacidad increíble y parece estar consiguiendo victorias sin demasiado derramamiento de sangre”. ¿Saben quién juzgaba así al dictador? Gandhi. Que por cierto, fue nominado 5 veces al Noble de la Paz sin conseguirlo…Hitler sólo fue nominado una, en 1939 fue propuesto para el Premio Nóbel de la Paz por un sueco., nominación que fue rechazada en Febrero, unos meses antes de que comenzará la Segunda Guerra Mundial.

 

   Tampoco queda claro que como nos cuentan él estuviera loco y empeñado contra toda lógica en la victoria final, estoy convencido que antes de llegar a la situación a la que llegó Hitler -encerrado en un búnker con los enemigos a pocos kilómetros de Berlín- intentó algún tipo de acuerdo o de rendición pactada, lo que ocurre es que las potencias se habían propuesto aniquilar totalmente el nacionalsocialismo y para ello tenían que destruir Berlín y acabar con la vida de Hitler. Esta es una teoría mía, claro.

 

   Hitler les hizo –sin quererlo- el favor a todos de suicidarse, no olvidemos que los americanos permitieron un lujoso retiro dorado durante décadas a uno de los responsables del conflicto y auténtico criminal de guerra, me refiero al emperador Hiro-Hito. La justicia de los vencedores…

 

   Con todo, lo más sorprendente para mi es que si visionamos documentales de la época y nos traducen las palabras con las que entusiasmaba a sus seguidores, nos asombraremos de su verborrea. Él seducía a las masas con su torrente de voz, eso es innegable, pero el contenido de sus discursos era realmente pobre y monotemático: toda su filosofía se basaba en un exacerbado nacionalismo. Según se desprende de sus palabras, Alemania es la única religión, el único objetivo, el fin que justifica todos los medios. Y sorprendentemente, no hay más. Millones de ciudadanos alemanes se creyeron estos discursos, se creyeron que el hecho de ser alemanes les hacía superiores al resto. Repito, no hay más. Y eso bastó para desencadenar un torrente de destrucción y muerte durante años.

 

   Y sin embargo, no hemos aprendido la lección y el nacionalismo no es una ideología muerta, ni mucho menos, millones y millones de personas se creen mejores que otras por el lugar donde viven ¿No es algo muy triste?

 

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