Injustificable corporativismo
Todos tenemos nuestras filias y nuestras fobias, desde temas frívolos como el fútbol como más serios como la familia. Es humano, es normal. Se podría decir que hasta es comprensible que a veces tengamos un momento de alegría ante el mal del “enemigo” pero lo que no lo es tanto es disculpar los defectos de “los nuestros”. Volviendo al ejemplo del fútbol, disculpamos una dura falta del defensa de nuestro equipo pero exigimos castigo para la misma acción si quien la comete es del equipo contrario. En política lo vemos a diario, la misma corrupción de un alto cargo es juzgada de forma diferente si el partido al que pertenece nos cae mejor o nos cae peor. Es triste pero es así. Y si así reaccionamos nosotros, los miembros de los partidos políticos igual e incluso peor, estableciéndose un corporativismo hacia los “suyos” que son corruptos o sospechosos de serlo cuando se llega a la crueldad ante la sospecha de lo mismo pero ejecutado por algún miembro de los “otros”.
Todo esto tan humano debería erradicarse en una sociedad con cierto valor ético y moral, por eso es aún más triste que quien presume de esos valores actúe de la misma manera. Me refiero a la iglesia católica, pero sobre todo a la población general que se autodenomina en las encuestas como miembros de ella. No es la primera vez que en este blog trato el tema de la pedofilia, e incluso incluí no hace mucho un vínculo a un documental de la BBC en la que –entre otras cosas- un fiscal general de un estado norteamericano se quejaba de que la iglesia amparaba a un abusador de menores negándose a la extradición, o cómo sacerdotes reincidentes en su delito en lugar de ser expulsados, son simplemente trasladados, reinciden, el obispo de turno lo sabe y vuelve a trasladarle como única solución. Ahora es un tema que se ha puesto de moda en España, ignoro por qué cuando es algo que debería estar en todos los medios hace años para que sirviera como presión para que la institución católica acabara con su política de “paños menores” (“habladurías” dice el papa ante cientos de delitos cometidos durante décadas) ante algo tan grave. Son los propios obispos los que de vez en cuando reconocen ( Obispos suizos piden perdón por abusos ) que han “subestimado” el problema, pero es que el contenido de este vínculo que acabo de poner de hace unos días es igual a otros muchos de los últimos años, de hecho el primer mail de la historia mandado por un papa (en noviembre de 2001, adjunto foto) incluía esa petición de perdón por abusos sexuales “de sacerdotes y religiosas”

Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU, aseguró hace unos días que dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de pedofilia, una organización católica elevó en los EUA el porcentaje al 10% pero quedándonos en el 5%, significa que 1 de cada 20 es un agresor de niños, ¿Estarías tranquilo si tu hija, tu novia, tú misma si eres lectora subieras a un taxi sabiendo que 1 de cada 20 conductores es un violador según un dirigente de la Federación del Taxi? Los abusos ocurren porque los católicos confían a sus hijos a unas personas que en teoría disponen de una moral superior pero ellos mismos reconocen que tienen un alto porcentaje de miembros que agreden a niños, imaginaos esa proporción en una institución laica, de 20 profesores –una cifra habitual en un colegio- 1 es una persona que dice que la masturbación es pecado pero que intenta conseguir placer sexual de un niño, ¿Ingresarías en ese colegio a tu hijo? ¿Qué te parecería si agreden a un niño y la organización del colegio simplemente lo traslada a otro? ¿Qué pensarías si tras cometer varios delitos un fiscal valiente emite una orden de detención y la organización a la que pertenece se niega a entregarlo a la justicia y le consigue un exilio tranquilo en otro país? Estos son hechos que ha protagonizado la iglesia católica en los último años en todo el mundo, a o que hay que añadir además los desembolsos económicos y acuerdos extrajudiciales pagados con el dinero de los cepillos.
Por eso me preocupa más la actitud de los católicos de a pie que la de una jerarquía que lleva años sin afrontar su responsabilidad en la actividad delictiva del abuso a menores. ¿Por qué me preocupa? Porque la mayoría se comportan como hinchas radicales de su equipo de fútbol. Pongamos un ejemplo: ¿Cómo reaccionó un católico español medio cuando salió la noticia de un imán que enseñaba cómo pegar a las mujeres sin dejar marcas? ¿Y cómo lo hace ante una denuncia de un acto de pedofilia de un cura? ¿Se cuestiona igual la veracidad de la fuente, la presunción de inocencia, la gravedad del delito? Si me queda algún lector católico le invito a que sea sincero. ¿Cómo reaccionarías si lo que está ocurriendo en la iglesia católica pasara en otra iglesia o en una institución laica? Y repito que a mi me pasa en el fútbol, disculpo al Rayo Vallecano lo que no le disculpo al Gijón, pero estamos hablando de un tema muy grave, que además es delictivo. Está más que demostrado que la jerarquía católica lleva décadas minimizando y ocultando el problema, ni el más forofo puede negar los datos que están a disposición de cualquiera sobre estos hechos en Irlanda y en los EUA pero, ¿Por qué hay tantos fieles que participan de esta actitud tan poco cristiana?
Incluso medios de comunicación argumentan que la iglesia no es responsable de los delitos de sus sacerdotes, yo dudo eso -y en las sentencias judiciales condenatorias en los EUA desde luego ha sido considerada responsable subsidiario- porque considero el antinatural celibato impuesto una de las causas, pero aunque yo esté equivocado y su culpa fuera cero (difícil ya que es responsable de la formación en los años de seminario y de la ausencia de exámenes psicológicos a pesar de tener conocimeinto de estos desórdenes mentales tan comunes en los clérigos desde hace muchas décadas) en la génesis del delito, sí lo es en la defensa del culpable. ¿Qué gobierno avalaría a un funcionario que abusa de niños y evita que vaya a la cárcel? ¿Por qué lo hace la iglesia y además os parece bien? Hace pocos días salieron los “Legionarios de Cristo” reconociendo los delitos de su fundador(http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/26/internacional/1269601715.html ) cuando ya está muerto, sin haber pagado por sus numerosos abusos y tras negar todas las acusaciones durante años no sólo él, también miles de sus fieles y millones de católicos –incluido el papa Juan Pablo II- amparándose en que no podía ser cierto, que era una campaña difmatoria. ¡Un poco de empatía hacia las víctimas, por favor! Si fuera tu hijo el agredido, ¿De qué te serviría que tras años defendiendo al culpable ahora pidan perdón? Fue un injustificable corporativismo que por desgracia sigue aplicándose en los casos actuales y que sigue siempre el mismo proceso: negar las acusaciones, minimizarlas cuando el culpado se queda sin defensa y apoyarle para que no acabe en la cárcel aunque haya cometido uno de los delitos más graves dentro de una sociedad. ¿Por qué ser cómplices de esa actitud?
La iglesia es una institución humana, que se ha equivocado muchísimas veces a lo largo de su Historia, ¿por qué defenderla en un acto delictivo tan grave como este? ¡Precisamente desde dentro los que se consideren católicos deben exigir la mayor pureza ética y moral a los dirigentes de SU iglesia! (y recalco lo de SU porque la iglesia es de las personas, no de sus jerarcas). Exigid dimisiones, exigid dureza y exigid soluciones, ¿Acaso no lo pedís ante un delito de menor envergadura como la corrupción de un concejal, acaso no lucháis contra el aborto con el argumento de defender al débil? ¡Estamos hablando de agresiones a niños! Por favor, reaccionad, no es un ataque a vuestra fe, no os escudéis en excusas como “la campaña anticlerical”, creed lo que queráis pero no seáis cómplices de la maldad, es vuestro deber reformar esa actitud tan lamentable de vuestra iglesia, que es vuestra repito, y así podréis tener –al menos vosotros- esa autoridad moral que se adjudican injustamente el papa y los obispos.
Sobre este tema recomiendo los últimos párrafos de este artículo:
La demonización del sexo se vuelve contra los que la impulsan
Y la primera pregunta de este

April 7th, 2010 at 23:51
Estoy totalmente de acuerdo. No se debe amparar, encubrir, minusvalorar o cooperar en ocultar cualquier situacion de abuso contra quien sea.
Eso si, tampoco esta bien que se señale con el dedo a nadie como potenciales pedofilos, aunque es cierto que suelen estar escondidos alli donde ahi niños, como Internet, profesores, kioskeros, etc.
April 11th, 2010 at 16:40
Felicidades por el artículo Droblo, me encantó leerlo, a mi se me ocurre que deberían dejarse copias de esto que has escrito en las iglesias para mayor verguenza de los católicos que todavía hacen ese ejercicio de defensa de lo indefendible. Tengo un primo hermano cura de pueblo, tengo un amigo cuya familia está muy metida en el opus, y ante ellos prefiero no sacar el tema para evitar enfrentamiento. Así son las cosas. Ante un tema tan doloroso y traumático para los menores y sus familias, uno esperaría un poco más de empatía; la mínima defensa de esto y al nivel del Papa actual… mmmm repugnante. Gran trabajo Droblo!
p.s. Por cierto,
April 11th, 2010 at 21:23
ops, se cortó el mensaje, solo quería decir que me ha hecho reír la frase:
Si me queda algún lector católico …
LOL!