La inflación que espera en Europa el mercado de bonos
Últimamente todo el que abre la boca para predecir algo se equivoca y yo no soy la excepción por eso considero más fiables los datos que las opiniones. Y a alguien que apoya su apuesta con dinero que quien no lo hace. Y resulta que hay datos de un mercado organizado poco conocido en España pero que sirve para medir exactamente la expectativa de inflación: me refiero a los bonos indexados a la inflación. Aunque suena muy complicado no lo es tanto: Si alguien quiere comprar una deuda pública emitida por Alemania a 10 años y la rentabilidad es del 5%, Alemania pagará eso, por eso se denomina renta fija. Pero si compras a Alemania una deuda a 10 años indexada a la inflación la rentabilidad será menor pero Alemania te garantizará pagarte en intereses la inflación que haya habido ese año…es decir, si compras el bono indexado al 3%, no ganarás el 5% de los bonos normales pero te aseguras que ese será tu beneficio por encima del coste de la vida. Si la inflación resulta ser de media en esos diez años menor del 2% la operación te habrá salido poco rentable pero si es superior, como Alemania te va a pagar en intereses lo que suban los precios, conseguirás mucho más del 5%.
Una vez vista la teoría, Este es el gráfico en Alemania entre el bono de referencia de renta fija y el protegido contra la inflación. Se puede deducir que en los últimos 3 meses la inflación esperada para los próximos diez años en Alemania -de media- ha variado desde el 1.64% y el 1.94% (en el gráfico está expresado en pipos):

lo que no parece un escenario excesivo. Veamos Italia: esta vez os coloco un gráfico donde la línea superior es el bono de renta fija (en torno al 4%, también a 10 años) y la inferior la del bono protegido contra la inflación (en torno al 2%), luego un país históricamente inflacionista tampoco descuenta niveles excesivos de subida de precios, manteniéndose en el objetivo de BCE:

Como vemos , un 2% de media los próximos diez años es un escenario asumible que descartaría las profecías hiperinflacionistas y que debería tranquilizar bastante –si aciertan- a los hipotecados españoles pues no debería suponer un Euribor muy diferente al que ha existido en los últimos años, excluyendo las exageraciones extremas -arriba y abajo- de 2008 y 2009. Por desgracia, supone también una recuperación económica anormalmente lenta, incluso en Alemania, que en teoría será la economía europea que antes crezca.
