La isla mínima (2014)

Así es el cine español: basta un título insinuante, alguna mención a un conflicto social de hace 40 años y una buena fotografía -eso hay que reconocérselo- para que una historia rodada sin ritmo, protagonizada por dos actores de los cuales uno -Raúl Arévalo- no cambia de gesto en toda la película y con un guión insulso y lioso gane 10 Goyas entre los que está el de mejor guión original (parece un chiste) y mejor dirección. Qué pena de industria cinematográfica la española y qué pena en general el cine actual donde casi cualquier película es batida sin reparos por cualquier capítulo de alguno de las muy buenas series de televisión que actualmente se emiten.

En resumen, un bodrio que no aporta nada al espectador. No recomendable.

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Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
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