Mi ocio en Enero

He decidido que cada último miércoles de mes voy a dar un breve repaso a lo que más me ha llamado al atención de mis horas de ocio, así convierto este blog en algo más personal y a la vez puede que ayude a alguien a decidirse con mis comentarios sobre películas, libros y series.

De todas las películas que he visto voy a comentar las 3 de más actualidad:

Perfect Sense.- Magnífica, la mejor del año de momento. Un relato sensible y muy romántico pero que no cae ni en la sensiblería ni en la mojigatería. Cine del bueno, con unos magníficos Ewan McGrecgor y -mi adorada- Eva Green que me reconcilia una vez más con el buen cine europeo.

La Dama de Hierro.- Aparte de la magnífica interpretación de Meryl Streep, poco más. Una primera parte muy aburrida y una segunda donde se echa de menos profundizar en los acontecimientos históricos en lugar de en frivolidades. Me quedo con una frase del crítico A. O. Scott de The New York Times: “La impresión que deja es la de una anciana que apenas puede recordar lo que era y de una película que tampoco está segura de ello”

J. Edgar.- Larga película que narra la vida de J. Edgar Hoover, el fundador del FBI. Con un gran papel de Leonardo Di Caprio y de su equipo de maquilladores, es interesante para el gran público más allá de sus valores fílmicos. Además, la historia puede conducir a muchas reflexiones sobre temas muy profundos como los límites de la libertad y del poder. Yo hubiera incidido más en algunos episodios y menos en otros pero está pensada para el público norteamericano y entiendo que la posible homosexualidad del personaje o el secuestro del hijo de Lindbergh sean tan atractivos para ellos. Sin embargo, pasa apenas de puntillas sobre el asesinato de Kennedy, quizás porque al ya anciano Clint Eastwood –uno de los directores- se le nota demasiado su mayor interés por los temas morales.

De los libros, he acabado la Trilogía de las Fundaciones de Assimov, con un gran primer volumen, un segundo que a la mitad se convierte en predecible y un tercero sin apenas valor literario, que me recuerda a un capítulo suelto de Star Trek. También de ese mismo autor he leído una pequeña obra, ambientada en el futuro pero de temática policiaca, muy agradable de leer: “Las bóvedas de acero”.

También he sufrido “La isla del día de antes”, una aburridísima obra que acabé por su autor, Umberto Eco, del que he disfrutado algunas obras como El Nombre de la Rosa o El Péndulo de Foucault pero que en esta ocasión crea un relato largo, mal hilvanado y pretencioso. Los primeros capítulos del Péndulo de Foucault fueron decepcionantes pero luego mejoraronn mucho… No ocurre en esta ocasión, Umberto Eco en esta ocasión se ha convertido en un escritor que escribe para sí mismo y no para sus lectores.

En cuanto a series de TV, hoy hablaré de algunas veteranas que emiten nuevos capítulos y en febrero comentaré sobre las nuevas para darlas más tiempo:

CSI Miami empeora, los guiones son menos creíbles y el personaje de Horacio cada día se parece más a un cruce entre Superman y Teresa de Calcuta. Sigue siendo entretenido pero perderse un episodio no es ninguna tragedia. Mientras, CSI Nueva York conserva cierta coherencia en los guiones y en los personajes –científicos por un lado, policías con armas por otro- liderados por el gran Gary Sinise.

Como conocí a vuiestra madre sigue siendo la divertida serie de entretenimiento de siempre y no parece afectarle –al menos de momento- el peso de tantas temporadas y la edad de sus actores y la mayor madurez de sus personajes.

The Office, otra serie con un formato de capítulos de poca duración y muchas sonrisas. Muy agradable de visionar, una comedia con mayúsculas con un reparto coral espléndido que no echa de menos a nadie a pesar de sus últimos cambios.

Modern Family, es como The Office pero con familias, tiene todas sus virtudes y la inteligencia de sus guionistas.

Bones, esta temporada ha empezado muy floja al estar cayendo por la senda de la relación sentimental de los personajes -en gran parte obligada por el embarazo real de la actriz protagonista- en lugar de por la tensión sexual y los casos son más de lo mismo. Hay que darla más tiempo pero…

House, una gran serie que está teniendo un triste final. Hace tiempo que debería haber acabado porque ya no da más de si, nada es creible y apenas hay emoción en cada capítulo, sólo destellos. Destacable el pimer capítulo de la nueva temporada pero luego decae.

El mentalista, entretenida y muy dependiente de la trama de cada episodio. Dentro de las series de policías, es diferente lo que ya es decir mucho.

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Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
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Una respuesta a Mi ocio en Enero

  1. DROBLO dijo:

    Ya se pueden poner comentario, no sé qué pasaba.

    Fleischman, te confieso que no abandoné El Péndulo de Foucault porque justo me lo llevé cuando me fui a vivir a Londres y era el único libro en español que tenía los primeros días, si me toca en España lo abandono pero seguí y la verdad es que al final me encantó.
    Pero es cierto que con toda la buena literatura que hay y que difícilmente podamos abarcar en nuestras vidas no merece la pena pelearse por un libro que no engancha en las primeras 20 páginas.

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