Queremos creer en lo que sea
Una encuesta realizada en 2006 para la organización mediática Scripps Howard indicó que 36% de estadounidenses sospechaban de una participación deliberada o indirecta en los ataques del 11 de septiembre de 2001, y la creencia de que hubo una conspiración contra el ex presidente Kennedy llegaba hasta el 40% en el mismo sondeo. Una década después de la muerte de la Princesa Diana, una encuesta descubrió que una quinta parte de los británicos creen que fue asesinada. Y para millones de personas en todo el mundo, la celebración en 2009 del 40 aniversario del aterrizaje en la luna del Apollo fue una farsa, porque nunca hemos estado allí.
Las teorías de la conspiración surgieron antes de internet, pero la red ha facilitado una rápida y accesible plataforma para unirse, reunir información mediante la investigación sin tener que reunirse o ni siquiera salir de las casas. Mientras que muchas personas las considera una diversión inofensiva, otros consideran que hay una verdad más oscura; que las teorías de la conspiración están reescribiendo la historia, deformando el presente y alterando el futuro. Y hay que reconocer que gracias a internet tenemos acceso a mucha información pero también a muchas falsedades: desde fotos falsas (montajes) a textos apócrifos atribuidos a personajes famosos para darles importancia (Einstein, Garcia Márquez, el Dalai Lama…) pasando por multitud de noticias no contrastadas.
The Amazing Meeting (TAM) (El Increíble Encuentro), es un grupo de científicos, escritores y personajes de la farándula cansados de las teorías de la conspiración, la pseudociencia y la curandería, unidos por su deseo de un pensamiento más racional y crítico.
El sitio de internet Bad Science del doctor Ben Goldacre ha servido como un conducto para aquellos que desean ayudar a contrarrestar el incesante torrente de artículos que publican los charlatanes de feria, periodistas holgazanes y editores con malos hábitos. Él ha sido el principal crítico del tratamiento que le han dado los medios a la reacción del público a las informaciones sobre los peligros de la vacuna MMR, una vacuna triple que se aplica a los niños en el Reino Unido y que generó gran polémica pues un estudio -que después fue desmentido- aseguró que podía generar autismo. Su solución es pasar por alto las rutas convencionales que conducen al público. “Los principales medios han demostrado en repetidas ocasiones que son más que inútiles en sus reportajes sobre ciencia y salud en muchas, muchas áreas”, dijo Goldacre. “Los científicos deberían de comunicarse con el público directamente a través de blogs”. El periodista británico David Aaronovicth ha elegido un método más convencional como ofrecer charlas públicas para acompañar su libro anti teoría de la conspiración, Voodoo Histories.
En la actualidad la estupidez de creer que el fin del mundo se acerca porque un calendario de hace cientos de años acabe en 2012 y el éxito de la película está generando miedos infundados como se denuncia aquí: http://news.nationalgeographic.com/news/2009/11/091106-2012-movie-end-world-fears-maya-predictions.html (vínculo en inglés) pero no es nuevo, los romanos creían en la adivinación del futuro por los intestinos de un ave y no hemos avanzado demasiado, pues muchos creen que alguien es capaz de saber cómo la posición de Júpiter cuando nacemos influye en nuestro carácter (que aún admitiendo que lo haga, ¿cómo es posible interpretar su significado?)
Sin embargo, Adam Savagem, presentador del programa de televisión Mythbusters (Cazadores de mitos), que utiliza la ciencia para desafiar a leyendas urbanas, no es muy optimista. Dice que no sabe de ninguna conversión después del programa, nominado a un premio Emmy, que puso a prueba las teorías engañosas sobre el aterrizaje en la luna. “Ellos quieren creer desesperadamente”
Estoy de acuerdo, hay muchos enigmas que no conocemos y es fascinante conocerlos e investigarlos (Vuelvo con los Ooparts narrando una casualidad ) pero renunciar a una investigación seria y científica para abrazar teorías peregrinas es sólo una muestra más de nuestro afán por creer, el mismo que se nos inculca desde pequeños con los cuentos de hadas, sirenas e incluso los Reyes Magos y que se traduce de adultos en un afán por considerar explicaciones fantásticas a las incógnitas que se nos presentan.

December 1st, 2009 at 06:18
[...] Histeria masiva, muy relacionado con mi artículo de hace unos días Queremos creer en lo que sea [...]