¿Realmente queremos más control fiscal?

Según el Eurobarómetro el 75% de los europeos quiere mayor lucha contra el fraude fiscal

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Si os fijáis en la imagen, ese porcentaje sube al 89% en España. Los ibéricos somos los que más deseamos que se contraten más inspectores, tengan más medios y se creen más jueces especializados para que la morosidad deje de aumentar y prolongarse en el tiempo por culpa de los recursos que tanto tardan en resolverse. Por supuesto, yo también estoy a favor pero me pregunto ¿de verdad hay tanta población que querría que se cumplieran todas las normas? Y es que el otro día con dos amiguetes en una terraza ambos me contaban eso mismo y yo asentí pero les recordé que ninguno había dado de alta a la mujer que iba a limpiar en sus casas, que uno alquila un apartamento que tiene sin contrato, que el otro llevaba en la muñeca un reloj Rólex que le costó 20€… Y es que siempre estamos igual, parece que lo que le criticamos a la sociedad no nos obliga a mirar la paja en el ojo propio.

El dueño del bar, también amiguete, y que como el noventaymuchos por cien de todos los del sector, tampoco factura todo lo que sirve, también metió baza en la conversación. Según él, si se crean unas normas duras, aunque cueste mucho empezar a aplicarlas, en unos pocos años será habitual y ponía como ejemplo la ley anti-tabaco: “¿Cuántos creímos que jamás se aplicaría en España, que los fumadores empedernidos no serían capaces de no fumar dentro de los bares o que los dueños harían la vista gorda para no perder clientes? Y no obstante, ahora raro es quien no lo cumple”. Y su argumento parecía convincente pero mi réplica fue: “Se cumple porque si cualquiera de nosotros ve a alguien fumando dentro del bar, le llamamos la atención porque molesta a los demás. Sin embargo, yo estoy aquí tomándome algo con dos personas que están defraudando ingresos a Hacienda en un bar que seguro también lo hace y nadie, yo tampoco, tiene problemas con ello. Si existiera un rechazo social hacia el que no cumple sus obligaciones fiscales como lo hay hacia el que fuma en un lugar cerrado, si nos convenciéramos que su actitud nos debería molestar tanto como el humo y que también nos puede hacer daño como sujetos pasivos, entonces sí, me creería que realmente los españoles estarían encantados con una mayor actuación del fisco.”

Y claro, eso no pasa. La mayoría además siempre tiene su excusa preparada: “que vigilen a los ricos”. Por supuesto, pero algunos creen que los ricos son de otra raza y se crían en otro planeta. Forman parte de nuestra sociedad, incluso muchos antes han sido pobres, y si en esta sociedad somos permisivos con los que defraudan a Hacienda, ¿pensamos que alguien según gana millones de € se va a concienciar de que debe contribuir a esa misma sociedad cada vez con un mayor porcentaje de sus ingresos e incluso de su patrimonio, aparte de lo que paga cada vez que hace alguna transacción? Es difícil que eso ocurra. Y que conste que yo creo  que no hay ministro de economía en el mundo que no esté encantado de recaudar más, Montoro incluido, y que cada vez más se persigue –los datos lo demuestran- más el fraude y la tecnología ayuda mucho pero el problema es que muchas de las triquiñuelas de esos ricos son legales precisamente porque a mayor fortuna mayor facilidad para usar las normas fiscales a favor de uno debido a la competencia fiscal entre territorios (incluso dentro de un mismo país). Al final si hay más inspectores fiscales se pillará más a autónomos de clase media que a grandes fortunas, aunque sólo sea por la facilidad y rapidez para cobrar que ofrecen los que tienen un negocio nacional. Y repito que estoy de acuerdo, que me parece que aumentar la plantilla de inspectores fiscales y sus medios, es de las mejores inversiones que se pueden hacer con dinero público pero tengo mis dudas de que el gobierno que lo haga vaya a ser reelegido porque estoy convencido que la mayoría de españoles en realidad no quiere eso… o no lo querrá cuando note sus consecuencias.

 

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