Tecnología contra la libertad

 

            Yo tengo utopías aunque sé que algunas son imposibles, como son la de desear conocer todos los idiomas que se hablan en el mundo –utopía personal- o que el ser humano deje de ser tan egoísta –utopía universal. Sin embargo, hay utopías que veo posibles si bien no creo pueda verlas en vida: creo que la tecnología conseguirá que el trabajo humano manual sea algo anecdótico, que ese mayor tiempo libre nos llevará a culturizarnos más, que la ciencia acabará con los mitos y las religiones y muchas más.   

          Y de lo que estaba seguro es que la revolución tecnológica en las comunicaciones mejoraría nuestro sistema de gobierno ya que nos permitirá conseguir la democracia directa. Creo que es posible que lleguemos a un punto en el que cada uno pueda votar desde el móvil, todo es una cuestión de informática para controlar que cada persona sólo pueda tener autorizado un móvil para votar y que si uno pierde el móvil se le dé de baja para la opción de ejercer el voto con rapidez. Incluso para mejorar la seguridad podrían sólo contabilizarse los votos durante un espacio corto de tiempo (pongamos media hora) o como respuesta antes de 10 minutos a un sms que la autoridad mande reclamando el voto. Creo que el nivel de seguridad sería parecido al del voto por correo en el que cualquiera sabe que podría votar quitándole el DNI a otra persona…   

         Por el contrario, se ahorraría mucho dinero y el recuento sería facilísimo, un sms a un número sería el SI, a otro el NO y a otro el blanco. Sería tan ideal que en poco tiempo podría pasar de ser un sistema para elegir parlamentarios a directamente eliminarlos y que los ciudadanos fueran los que votaran cada proyecto directamente, por ejemplo todos los viernes de 17 a 17.30 horas. No digo que sea un sistema perfecto pero podría intentarse.     

         Sin embargo, parece que el uso de la tecnología por parte del estado no va por esos derroteros, cada día más se usa esa tecnología no para aumentar la democracia sino para controlar más al individuo. Y es algo que está pasando poco a poco sin que nos demos apenas cuenta. Un ejemplo lo tenemos con el carnet por puntos: es imposible que todos los conductores cumplamos todas las normas porque hay multitud de normas absurdas, nadie va a 60 por hora en una carretera secundaria porque haya un cruce si el que conduce tiene preferencia, va a 90 y si le pillan al exceder en un 50% la velocidad máxima le quitan unos cuantos puntos. De momento no nos preocupa demasiado, apenas hay controles policiales y salvo en las entradas de las grandes ciudades y pocos lugares más no hay demasiados radares fijos pero quién puede negar que es factible que en no muchos años los coches lleven incorporado un chip que pueda ser controlado por un satélite y que te envíe la multa por sms automáticamente en cuanto incumples alguna norma. Y no estoy yo a favor de que se conduzca imprudentemente, ni mucho menos pero tampoco se puede consentir que permitamos que se aprueben leyes recortadoras de nuestra libertad sin que las normas que juzgan esas leyes sean lo suficientemente justas, ¿O es que alguien va por el carril central del Paseo de la Castellana a menos de 50 por hora si no hay tráfico?       

            Cuidado debemos tener con el futuro si cada día nos hace menos libres…

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Acerca de DROBLO

"La vida es como el café: después de molerla, es"
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